La deuda pública alcanzó “el nivel de alerta en la mayoría de los países europeos”, afirma el FMI en un documento difundido ayer y que propone “esfuerzos vigorosos para alcanzar un equilibrio” a “mediano plazo”, a pesar de la “moderada y desigual” recuperación en el continente.
Según ese informe sobre las perspectivas económicas regionales, “se observa una recuperación moderada y desigual de la actividad en toda Europa, que se alimenta del aumento del comercio mundial y las medidas de estímulo tomadas por los poderes públicos”.
La crisis “afectó más a Europa que a otras regiones”, escribe el FMI. “Se espera que el crecimiento se acelere en la región en 2010-11, pero los motores tradicionales de la recuperación serán sin duda menos vigorosos que en el pasado”, escribe el organismo internacional, que prevé un crecimiento de 1% este año en la zona euro y de 1.5% en 2011.
Así, “al consumo y la inversión le seguirán faltando fuerza”, ya que “el desempleo se agravará aún” y “la persistencia de dificultades en el sector bancario sin duda restringirá el crédito”.
El FMI agrega que “seguirán siendo necesarias políticas macroeconómicas de acompañamiento para que la recuperación continúe”.
Países como Grecia, Irlanda, Portugal y España han tenido las mayores dificultades.