Todos los años, decenas de miles de compatriotas, voluntaria o involuntariamente, retornan al país, y en muchos casos regresan con poca o ninguna preparación a una tierra en la que las oportunidades de trabajo no abundan.
A este respecto, la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias, Ahiba, y con la participación de 15 de los 17 bancos que integran el sistema financiero nacional, han creado el programa de apoyo al migrante retornado, Amigos del Migrante, cuyo lema es “Una mano amiga al retornado”.
Liana Fortín, quien coordina el programa, explica que “este programa busca apoyar al migrante retornado por medio de capacitaciones técnicas en oficios de su elección para completar la instrucción que pudieran haber recibido en los Estados Unidos, para poder trabajar en Honduras”. Fortín agrega que el programa incluye asesoría financiera, a fin de ayudar a los migrantes y sus familias a dar el mejor uso posible a los envíos de remesas, no sólo para atender las necesidades cotidianas, sino de tal forma que les permita mejorar su calidad de vida.
“Uno de los objetivos principales de las capacitaciones es que las personas que las cursen, salgan con mentalidad de emprendimiento para que puedan montar su propio negocio. Sin importar qué oficio aprenda, la persona, igual recibirá el curso de desarrollo empresarial”.
La lista de cursos de aprendizaje incluye oficios tales como ebanistería, construcción, electrónica, hotelería, formación secretarial y corte y confección, entre otros.
Aporte económico
Esta iniciativa se deriva del deseo del sistema financiero por cumplir con una función de Responsabilidad Social Empresarial, RSE, pero también, de acuerdo con Fortín, se trata de reconocer la contribución de los migrantes a la economía nacional mediante el envío de remesas.
Según cifras de la propia institución, los envíos de remesas han crecido 19.3% en los pasados nueve años, alcanzando más de 2,500 millones de dólares tan sólo en el 2010.
Por otro lado, equivalen aproximadamente al 17% del Producto Interno Bruto, PIB, aunque en años anteriores ese porcentaje ha llegado hasta el 21%.
Se estima que 90% o más de los migrantes hondureños residen o han residido en los Estados Unidos, en donde el 48% de los hombres labora en trabajos relacionados con la construcción, mientras que el 47% de las mujeres lo hace en el sector de los servicios.
Una vez recibidas en Honduras, la Ahiba estima que 71% de los montos enviados se destina a gastos cotidianos, mientras que apenas el 4% se destina al ahorro o la inversión.
Fomento al emprendedor
Fortín señala que el programa Amigos del Migrante busca de manera general fomentar el emprendimiento entre este grupo social, “para que no se conformen con sólo ser empleados, sino que puedan llegar a ser microempresarios”.
Específicamente, el programa tiene cuatro objetivos: Conocer al migrante y a sus familias; ofrecer productos financieros que mejoren la calidad de vida de los migrantes; brindar asesoría financiera y ofrecer capacitación técnica.
Adicionalmente, al concluir su preparación, los participantes reciben un certificado que pueden presentar ante las instituciones bancarias, el cual “les facilitaría obtener préstamos”, de acuerdo con Fortín.
El programa fue lanzado por la Ahiba en mayo, en conjunto con el Centro de Atención al Migrante Retornado y el Instituto Nacional de Formación Profesional, Infop; será ofrecido en forma gratuita y será impartido en las principales ciudades de país como Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba, pero también en localidades en las que el Infop tenga presencia, como en Olancho o Comayagua.