Hace años que se borraron las fronteras en el mundo. Los empleados, sobre todo los más cualificados, trabajan igual en Turquía que en Suráfrica. Ambos países, por cierto, representan parte de la cartografía de este nuevo mundo económico.
Pero antes de que lleguen los trabajadores lo hacen las empresas. Y estas se instalan allí donde existen más oportunidades de hacer negocios. La actividad empresarial, conviene no olvidarlo, es un ejercicio de tiempo, paciencia, habilidad, tesón... y confianza. Con estas materias está construida.
En un mundo cada vez más ancho conviene preguntarse: ¿cuáles son los mejores territorios para hacer negocios?
Singapur, la Arcadia del negocio
Los rankings dicen que esta esquina de Asia es el mejor lugar del mundo para hacer negocios (Doing Business 2013).
También lo cree Gastón Fornes, profesor de negocios internacionales de Esic y experto en esa zona del planeta. “Tiene una gran ventaja: una mano de obra muy cualificada y altamente competitiva”, asegura.
En ese mismo espacio ubica a Hong Kong. “Ambas son la entrada al sur de China, una región cada vez más próspera”, dice.
Turquía, el límite con Europa
Más pronto que tarde será la nueva Europa.
En los últimos años se han desarrollado reformas estructurales cuyos principales objetivos son aumentar el papel del sector privado dentro de la economía turca, mejorar la eficiencia y resistencia del sector financiero y desarrollar las infraestructuras.
Además, por su situación en el mapa del mundo (construye la bisagra entre Europa y Asia) es el puente para acceder a un mercado de 1,500 millones de consumidores.
Japón y sus facilidades
Una puerta abierta al negocio.
Debido al fuerte componente exportador de su economía, es ahí donde se crea el mejor territorio para negociar. Se tardan 10 días en completar una exportación, el coste de mandar fuera un contenedor es bastante bajo (800 dólares) y solo hacen falta tres procedimientos para exportar la mayoría de los productos. Además, las garantías jurídicas son de primer nivel.
Chile emprende
Ya hablan de ella como la California de Suramérica, no por los cítricos o la industria audiovisual, sino por la tecnología y los emprendedores.
“Se ha transformado en un vivero de star-up, pero no solo para jóvenes empresas del país, sino también está siendo capaz de atraer a firmas estadounidenses y de otros territorios para que desarrollen en Chile sus proyectos”, dice Javier Santiso, profesor de la escuela de negocios Esade.
Por lo tanto, no extraña que se tarden solo siete días en crear una empresa, además de tener una fiscalidad simplificada que solo exige seis pagos al año (Venezuela pide 71).
Corea enciende la luz
En solo dos décadas, el país asiático ha dado un giro radical y ahora destaca, entre otras cosas, por ser sede de algunas de las mayores multinacionales tecnológicas del mundo.
Se tardan siete días en crear una empresa y requieren solo cinco procedimientos. Y dar de alta la luz para un negocio se consigue en 28 días (una de las cifras más bajas del planeta) y exige cuatro pasos.
Colombia y su reforma
Las reformas estructurales de la última década han provocado que se cree una especie de invernadero económico cuyo principal abono es el espíritu de mejora.
El número de nuevas empresas que se crea en el país pasó de 33,752 en 2006 a 57,768 durante 2011. Agencias