24/11/2025
07:39 PM

Ley castigará a evasores y a algunos honestos

La reforma al artículo 22 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, ISR, dividió las opiniones de los protagonistas.

    La reforma al artículo 22 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, ISR, dividió las opiniones de los protagonistas entre una oleada de críticas y defensas encarnadas.

    La noche del martes, con dispensa de discusión en el Congreso, se aprobó una enmienda por medio de la cual se estableció el pago del 1% sobre los ingresos brutos a las empresas con ingresos mayores a los 10 millones de lempiras, siempre que este 1% sea mayor al 25% que establece el mismo artículo por concepto de ISR.

    Esta medida se aplica como un impuesto antievasivo, es decir que pretende castigar a las empresas que no declaran de forma correcta el ISR, ya que da una alternativa de pago que, en todo caso, es mayor al ISR.

    El problema de esta enmienda, sin embargo, es que se llevará de encuentro a empresarios que, aunque declaren sus impuestos correctamente, tengan ganancias elevadas.

    Según la enmienda aprobada por los congresistas, con la adición del literal “C” el Artículo 22 ahora se lee de la siguiente manera: “Las personas naturales y jurídicas domiciliadas en Honduras pagarán el 1% sobre los ingresos brutos cuando de la aplicación de las tarifas señaladas en los incisos a y b resulte menor al 1% de los ingresos brutos; pagarán las personas naturales y jurídicas que reporten pérdidas al final del Ejercicio fiscal.

    La tasa se reducirá a cero punto cinco por ciento (o.5%) en el caso de los contribuyentes que operen con precios regulados”.

    El reglamento que defina a las empresas reguladas tendrá que elaborarlo la Secretaría de Finanzas, Sefin, en coordinación con la Dirección Ejecutiva de Ingresos, DEI, en los 90 días siguientes a la aprobación de la enmienda.

    Las excepciones a la reforma de ley son tres: no abarca a los asalariados; no aplica a las empresas con ingresos brutos menores a los 10 millones de lempiras (pequeñas y medianas), y las grandes empresas quedarán exentas de este pago si las pérdidas reportadas se dan por desastres naturales, guerras o estados de excepción.

    En blanco y negro

    Hasta aquí, todos son términos financieros y técnicos. Pero, ¿quiénes pagarán el 1% al ISR?, ¿a quiénes afecta su aplicación?, ¿de qué manera se calculará el pago a partir de hoy?

    Las autoridades de la Sefin, que impulsaron el decreto legislativo, han aclarado que no se trata de un nuevo impuesto, sino de una forma de pago alternativo que obligará a pagar a quienes, pasándose de astutos, han evadido al fisco. De ahí que se denomine como un impuesto “antievasivo”.

    Sin embargo, si bien es cierto que obligará al pago de los evasores, es igual de cierto que el nuevo cálculo se podría llevar de encuentro a empresarios honestos, que han cumplido con el pago correcto de sus tributos, si han obtenido ganancias superiores al 25% que se les impone en concepto de renta.

    El consultor independiente Gustavo Romero explica el caso. A partir de hoy, habrá tres valores para calcular el pago al fisco que se detallan en el mismo Artículo 22: las empresas con ingresos mayores a 500 mil lempiras deben pagar el 25% sobre el total de la renta neta gravable; impuesto sobre el activo total neto, y la otra es declarar el 1% de los ingresos brutos anuales. Al calcular estos valores, se deberá pagar el más alto.

    Es aquí donde viene el problema, porque una empresa puede declarar correctamente el 25%, pero si el valor por los ingresos son mayores al 1%, tendrá que pagar este último, porque la ley lo obliga a declarar el valor más alto.

    Críticas y defensa

    Mientras el ministro de Finanzas, William Chong Wong, y el director de la DEI, Oswaldo Guillén, defendieron la medida, los empresarios no se guardaron críticas que van desde que es una decisión inconsulta hasta que castiga a los inversionistas responsables.

    Chong Wong, quien ayer bajó la previsión de recuperación de ingresos con este impuesto de 500 mil a 300 mil lempiras, dijo que los empresarios que se quejan son los mismos que evaden, y los tildó de “ladrones, porque le roban al pueblo”.

    Por su parte, Guillén dijo que a quienes se afectará será a “aquellos contribuyentes que les encanta, les fascina declarar pérdidas y reírse en la cara del resto del pueblo hondureño”.

    Por el contrario, el sector empresarial reaccionó con rechazo. Luis Larach, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, expresó que “no podemos generalizar una ley para todos por unos pocos que evaden al fisco. La mayor parte de los hondureños y de los empresarios están pagando sus impuestos y debemos de ser puntuales con estos evasores, que son pocos”.

    Mientras, Óscar Galeano, de la junta directiva del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Cohep, lamentó la falta de consenso del acuerdo; “queremos que se nos aclare cual será la metodología de aplicación y lo que realmente justifica en sí esa medida”, puntualizó.