El sector microempresarial, en especial el que se dedica a la elaboración de productos comestibles, tiene en los supermercados, un medio para comercializar sus productos e ingresar en la cadena de suministros.
De acuerdo con las fuentes consultadas, existe un gran potencial de crecimiento para dar cabida a productos que provengan de pequeños productores.
Programas como “Una mano para crecer”, impulsado por la cadena Walmart, ofrece oportunidades para que este sector productivo acceda a una cadena de tiendas con presencia no sólo en Honduras, sino en el resto de la región. Mey Hung, Gerente de Asuntos Corporativos de Wal-Mart para México y Centroamérica, explicó que el proceso para poder ser proveedor de la empresa tiene dos etapas:
La primera es la Ronda Informativa, que consiste en que ejecutivos de Wal-Mart así como gremiales del sector empresarial realicen un acercamiento con las pymes de todo el país, con el fin de explicar los alcances del programa y los beneficios que obtienen al capacitarse e incorporarse al mercado nacional.
La segunda etapa es la Ronda de Negocios, aquí las pymes seleccionadas hacen una exhibición y presentación de su producto a ejecutivos del área comercial, quienes se encargan de negociar y comprar productos.
Requisitos
Aunque no todos los supermercados cuentan con programas formales de apoyo a las mipymes, la mayoría tiene las puertas abiertas para recibir propuestas de los microempresarios.
Alexis Reyes, gerente de operaciones de Supermercados Colonial, explica que los requisitos primordiales para ofrecer sus productos en los grandes comercios incluyen la presentación de un registro sanitario, a la vez que el producto venga en un empaque etiquetado en el que conste la fecha de elaboración, la fecha del vencimiento y el número del lote.
El gerente de Comisariato Los Andes añade que también ayuda el que la etiqueta porte un código de barras y que el proveedor del producto pueda acreditar la propiedad de la marca que comercializa.
Variedad de productos
Existe una amplia demadan de productos procedentes del sector microempresarial, los cuales van desde tajaditas de plátano, pasando por rosquillas, hasta lácteos y verduras. Los resultados en lo referente a calidad han sido satisfacorios para los supermercados. “La calidad es muy buena. En el caso de las rosquillas, la que procede de Danlí, es de muy buena calidad y tiene bastante aceptación”, dijo Reyes, quien agrega que muchas veces este tipo de productos se convierten en nostálgicos, al ser adquiridos por compradores que viven los Estados Unidos, hacia donde se los llevan. El potencial de crecimiento es muy grande, ya que de acuerdo con las fuentes consultadas, las compras de productos procedentes de la microempresa representa menos del 5% del total de sus inventarios.
Uno de los aspectos más interesantes de este comercio, es que se trata de una situación en la que todas las partes involucradas se benefician. Los microempresarios tienen la oportunidad de dar a conocer sus productos, incrementando sus ventas y sus ingresos, los supermercados logran obtener productos de buena calidad a muy buen precio, y finalmente, el consumidor final también ahorra al adquirir estos productos. “Se trata de eliminar la mayor cantidad de intermediarios posible”, comentó el gerente de Comisariato Los Andes.