12/06/2024
07:13 AM

Análisis climático, un pilar para la inversión sostenible

Expertos del BID señalan que la crisis climática genera incertidumbre, por lo que las empresas deben aprender a gestionarla y conocer los nuevos patrones de consumo.

San Pedro Sula

Durante su participación en la Semana de la Sostenibilidad 2024, el especialista senior en gestión de riesgo de desastres del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ginés Suárez, destacó la importancia de que las empresas hondureñas incluyan el análisis climático en los procesos de inversión.

En su conferencia magistral “Inversiones climáticas sostenibles”, el experto reflexionó acerca de los retos que enfrentan los inversionistas, así como la población que vive en el valle de Sula, una zona vulnerable ante fenómenos naturales como los huracanes.

Suárez, quien participó de forma virtual en el evento organizado por la Fundación Hondureña de Responsabilidad Social Empresarial (Fundharse), dijo que a la hora de invertir es necesario tomar en cuenta los principios de inversión responsable.

Todos los proyectos financiados por el BID tienen un análisis de riesgo climático, para incorporar medidas específicas en el proceso de inversión para minimizar los riesgos.

Como el principio de incorporar la responsabilidad social, el medio ambiente y la gobernanza (ESG, en inglés) en los procesos de análisis y toma de decisiones.

A su vez, señaló que en los últimos años se ha hecho especial énfasis en el cambio climático, un tema que considera “nos debe importar a todos”.

Esto debido a que el cambio climático no solo influye en el rendimiento de los portafolios de inversión, sino también en la valoración de activos.

Expresó que los estudios climáticos son indispensables para conocer si los activos están expuestos a inundaciones, disminución de la disponibilidad del agua, elevación del nivel del mar o las altas temperaturas.

De acuerdo con el especialista, el tema del cambio climático ha cobrado mayor presencia en las agendas globales desde 2015, representando una serie de riesgos y aumentando las primas de seguros contra riesgo de desastres.

No obstante, dijo que no todo es malo, ya que el cambio climático también representa una oportunidad para implementar mejores prácticas y conocer las nuevas tendencias de consumo.

Para el caso, subrayó cómo la Unión Europea está exigiendo la georeferenciación de las fincas de café en Honduras, para asegurarse que el café que compran los países europeos no provengan de zonas deforestadas.

En medio de la adversidad, Suárez ve en la crisis climática una oportunidad para que las empresas puedan anticiparse y gestionar la incertidumbre que genera.

En ese sentido, recomienda al sector privado tener políticas claras y tomar decisiones con esa mirada de cambio climático y conocer cuáles son los riesgos a los que están expuestos.

Tener una actitud proactiva, incluir el riesgo climático en los modelos de negocios, comunicar sus principios de inversión responsable y plantear varios escenarios: uno optimista, uno promedio y otro pesimista para conocer cómo pueden impactar en los portafolios de inversión.

Esto debido a que cada vez más, los gobiernos y consumidores exigirán informes y rendición de cuentas a las empresas sobre qué están haciendo en términos de acción climática.

Suárez también señaló que los estudios climáticos son de vital importancia debido a que “no es lo mismo gestionar el desastre que atenderlo”.

A manera de ejemplo dijo que gestionar el riesgo es cuándo se hace una proyección de que en una determinada zona se producirán inundaciones y se toman medidas para mitigar su impacto.

Mientras que la atención es cuando se da respuesta ante un fenómeno o desastre natural, donde se presta asistencia humanitaria, como ocurrió durante las tormentas tropicales Eta y Iota, que ocasionaron estragos en la zona norte del país.

Agregando que tanto para las empresas privadas como para el sector público es “mucho más rentable” invertir en estudios climáticos y gestión de riesgos que en atender los desastres

Especialistas de los organismos multilaterales señalan que la magnitud de los recursos para financiar la acción climática requiere movilizar capital tanto del sector público como del privado.