24/06/2022
12:52 AM

Más noticias

Crece la inversión inmobiliaria en Roatán

Buscan expandir proyecto piloto de Coxen Hole a otras ciudades y países vecinos. Nueva tecnología reduce los costos de viviendas en 30%

Tegucigalpa, Honduras.

Un grupo de inversionistas de Chile y Suiza ejecutan en Roatán, la principal isla turística de Honduras en el mar Caribe, un complejo habitacional para atender las necesidades de la clase media en el territorio insular.

Se trata del proyecto Viña del Mar, que se construye en una planicie boscosa de la isla, justo a la mitad del camino entre Coxen Hole, la principal población de Roatán, y French Harbour, la segunda población en importancia de la isla.

Están ubicados a dos minutos del centro de cruceros y a cinco kilómetros del aeropuerto.

El desarrollo turístico de Roatán ha elevado el flujo migratorio hacia la isla en la última década, de miles de migrantes que han llegado desde la tierra firme en busca de oportunidades laborales, pero la isla no cuenta con una infraestructura para atender la demanda de vivienda, aunque se tenga la disponibilidad económica.

“Es un problema real que nosotros hemos visto con nuestros propios empleados. En Roatán solo existen viviendas para gente con mayores ingresos o viviendas muy básicas”, dijo Phillip Schneider, gerente del proyecto Viña del Mar.

La familia Schneider, que posee dos hoteles en la isla y un Centro de Convenciones (Paradise Beach y el Oceanic Hotel), expanden su inversión con un complejo habitacional de circuito cerrado.

Originalmente se diseñó la construcción de un centro comercial en una segunda o tercera etapa del proyecto, pero sobre ese tema “estamos en negociaciones”, revela el ejecutivo.

Actualmente se concentran en ofrecer viviendas utilizando una nueva modalidad de construcción: las viviendas prefabricadas de hierro galvanizado y curado con revestimiento de PVC que ayuda al ahorro de energía.

Schneider, ejecutivo del grupo empresarial Zúrich, informó que realizaron un estudio de mercado sobre la factibilidad de un proyecto habitacional destinado a gente de clase media y a precios altamente competitivos.

¿Por qué Roatán?

Las inversiones en este tipo de proyectos las visualizaban originalmente en Chile, donde residen sus padres, pero que los estudios de mercado apuntaban al mercado centroamericano.

“En específico Honduras, que cuenta con un enorme potencial y por ser un lugar donde está emergiendo una clase media que no existía hace algunos años”, declaró.

Las tasas bancarias competitivas y posibles compradores con poder adquisitivo, permite acceder a una vivienda en la cual el pago del dividendo o cuota es menor que un arriendo mensual.

Todos estos aspectos volvieron al país “un lugar bastante interesante en el cual poder invertir”, a pesar de la escasa infraestructura requerida para este tipo de proyectos.

“El problema aquí es que si uno estuviera haciendo esta inversión para cinco o seis casas, esto es imposible. La inversión unitaria es muy grande. Pero teniendo ya una visión global del desarrollo completo de la obra uno puede hacer tener una economía que le permita ser más competitivo.

Tenemos calles de concreto, que si uno lo hace bien y planifica lo utiliza como drenaje de agua lluvia”, dijo.

Tecnología de punta

El complejo habitacional Viña del Mar proyecta la construcción de al menos 100 viviendas de dos y tres habitaciones, en una primera etapa en la que se proyecta una inversión de entre cinco y siete millones de dólares.

La vivienda de dos habitaciones tiene un costo de $44,900 y la de tres habitaciones a $64,900, con financiamiento de dos reconocidos bancos del país.

Es un circuito cerrado con sistemas de seguridad, de drenaje y agua potable; así como su propio sistema de energía eléctrica para asegurar la prestación de este servicio, uno de los principales problemas de la isla. Cuenta, además, con calles de concreto.

En la construcción se utiliza una tecnología alemana e inglesa, cuyo material es a base de hierro galvanizado y curado con revestimiento de PVC, de uso muy frecuente en Chile, Estados Unidos y Australia.

Para el esqueleto de las casas se utilizan materiales revestidos de Aluzinc 150, térmicos, para el ahorro de energía. Son materiales resistentes a huracanes y terremotos.

“Actualmente no hay ningún proyecto que esté utilizando nuestra tecnología. En siete días podemos construir una casa”, aseguró el ejecutivo.

La mano de obra es local, misma que el año anterior fue entrenada por equipos especiales de australianos que vinieron dos veces el año pasado para hacer cursos y entrenamientos de los diferentes equipos a utilizar en el desarrollo del proyecto.

Hasta ahora, el grueso de la inversión se ha destinado a una planta de tratamiento, un pozo con agua dulce y un tanque de agua para alcanzar a 100 viviendas, así como de una planta de generación eléctrica.

El proyecto está avanzado en un 10%, con once de las 100 casas ya construidas, de las que ya han sido vendidas un 40% y cuyas familias están residiendo en el mismo.

Los que están comprando son hondureños, explica el ejecutivo, con perfiles generales ya sea que reciben remesas familiares desde los Estados Unidos, que trabajan en “tierra firme” (fuera de la isla), o inversionistas, que compran las casas de dos habitaciones para tener un retorno de arriendo.

Los mismos constructores piensan en el arriendo de las viviendas. “La verdad es que al precio que estamos arrendando actualmente el retorno es de un 25% anual, que es bastante bueno”.

“Estamos muy felices, hemos tenido una buena recepción de la gente que ya está viviendo ahí, ellos están contentos y lo ven como estupenda inversión”, dijo Schneider.

El proyecto se ejecuta en un 100% con fondos propios del grupo inversor, sin embargo ya cuentan con el apoyo financiero de Banco Ficohsa y Davivienda, ya han venido todos los ingenieros a revisar para aprobar el financiamiento.

Expansión inmobiliaria

El ejecutivo informó que este es un proyecto piloto que el grupo de inversionistas proyecta replicar en otras regiones del país y de América Central en un futuro.

“Roatán es un proyecto piloto, ahora estamos viendo otras regiones del país para replicarlo, entre ellos San Pedro Sula, Comayagua, Tegucigalpa y Olancho”, apuntó.

Es un proyecto que ha tenido alzas y bajas, pero como cualquier proyecto de construcción, se genera empleo y además estamos enseñando cómo construir con nueva tecnología. Ha sido bien recibido en ese sentido.

¿Es fácil invertir en Honduras?

“Para ser sincero, nosotros tenemos inversiones por toda Europa, en China, Hong Kong, Chile, Perú y Estados Unidos, y para ser completamente sincero, Honduras ha sido el país más difícil para invertir”.

El principal problema, explicó, han sido los permisos. Los tiempos que tardan en ser entregados.

“Cualquier cosa, cualquier documento legal, cualquier permiso que necesitas... nos han pasado cosas como un permiso municipal que demoraría 24 horas, se cayó el sistema, entonces, había que repararlo, pero tienen que mandar a alguien de Tegucigalpa, porque la única persona encargada se va de vacaciones.

Que después la empleada tiene un hijo y está tres meses fuera, y se me atrasó todo seis meses...

No estoy hablando de los permisos de alguien que quiera saltarse los pasos, sino que alguien que tenga todos los permisos para hacerlos legalmente”.

El Grupo Zúrich también tiene inversiones en Chile, Perú y Bolivia, y proyectan llegar a Guatemala y Nicaragua próximamente.