Seguridad hídrica como clave para el crecimiento

Arely Maldonado, directora de Desarrollo Sostenible de Fundahrse explica la importancia de trabajar con sostenibilidad ecológica para lograr que más personas tengan acceso a agua limpia y al saneamiento como objetivo número 6 de los ODS.

Arely Maldonado.
Arely Maldonado.

Tegucigalpa.

Con más de 2,000 millones de personas sin acceso a agua potable segura, 4.5 mil millones de personas carecen de acceso a servicios de saneamiento gestionados adecuadamente, y la creciente presión sobre la cantidad y calidad de los recursos hídricos a nivel global, el agua y el saneamiento han sido priorizados por la comunidad internacional como el número 6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Estos objetivos deben entenderse como un todo, integrando aspectos sociales, económicos y ambientales, con metas entrelazadas. El agua juega un papel único, conectando sistemáticamente todos los aspectos.

Muchos de los ODS dependen del logro de los objetivos de agua y saneamiento, mientras que otros tienen una relación más simbiótica con el agua. Si no se logra el objetivo del acceso universal al agua y al saneamiento, seríamos incapaces de erradicar la pobreza extrema y la desigualdad.

La gestión de los recursos hídricos es especialmente relevante para la seguridad alimentaria, vidas saludables, energía limpia, ciudades sostenibles, biodiversidad, ecosistemas marinos y terrestres.

La calidad y cantidad de agua que fluye a las ciudades depende directamente de los paisajes a través de los cuales viaja el agua. La gestión inteligente en las cuencas hidrográficas puede promover la filtración de agua y producir flujos más limpios al igual que confiables, mientras que la deforestación, las malas prácticas agrícolas y otras formas perjudiciales de uso de la tierra perjudican la calidad y los flujos de aguas abajo.

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A menudo, la respuesta a estos desafíos ha sido la instalación de más infraestructura gris, incluidos acueductos, embalses y plantas de tratamiento. Pero incluso las soluciones más concretas sufren un serio defecto en nuestra era de incertidumbre climática: son rígidas y están construidas según especificaciones que no pueden adaptarse a las condiciones cambiantes.

En contraste, la sostenibilidad ecológica actualiza el pensamiento tradicional de ingeniería con una comprensión ilustrada de la importancia de los servicios de los ecosistemas naturales, como la purificación del aire o el agua, la desintoxicación y la descomposición de los desechos, la regulación del clima, para la elaboración de soluciones sostenibles.

Restaurar las cuencas hidrográficas y asegurar que las aguas de origen permanezcan saludables será aún más importante a medida que el cambio climático remodela el mundo.