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La banca y su rol en el desarrollo de la economía nacional

En la zona norte, la mayor actividad crediticia está centrada en el consumo, el comercio,la propiedad raíz, la manufactura y los servicios.

Servicios bancarios. Usuarios aguardan su turno para ser atendidos en ventanillas de servicio al cliente de un banco.
Servicios bancarios. Usuarios aguardan su turno para ser atendidos en ventanillas de servicio al cliente de un banco.

San Pedro Sula.

El sistema financiero ocupa un papel preponderante en el desarrollo de la economía al tener la misión de realizar una asignación eficaz de los recursos, y actuar como intermediario financiero entre ofertantes y demandantes de fondos, y distribuirlo entre agentes económicos que lo necesitan para llevar a cabo actividades de consumo e inversión.

En el sector norte de Honduras, la mayor actividad crediticia se centra en el consumo, el comercio, la propiedad raíz, la manufactura y los servicios. El sector agropecuario es el de menor cuantía, así como el crédito a microempresa”, explica Germán Pérez Destephen, secretario de la Asociación Nacional de Industriales (Andi) en la regional de San Pedro Sula.

La tendencia es similar al comportamiento a nivel nacional en 2018, donde los bancos colocaron 270,652 millones de lempiras en créditos, de los que el 36% se dedicó a consumo, el 13.4% a manufacturas y el 6.4% al sector agropecuario. El sector de la propiedad raíz demandó el 27% del crédito.

Sobre la función de la banca, Pérez Destephen califica de importante la responsabilidad que asume el sector, “pues deben realizar la distribución y asignación del crédito de la manera más eficiente, así como proteger los depósitos de ahorro de sus ahorrantes”.

A criterio del entrevistado, un sistema financiero saludable es garantía de la economía del país, “pero si la buena salud de los bancos se resiente, la función que realizan también lo hace y todo el funcionamiento de la economía lo sufre.El sector privado tiene la obligación de ser el motor del crecimiento y de la creación de empleo y los bancos tienen un papel vital en esta tarea”.

En línea con ese dinamismo, añade el rol esencial de la inclusión financiera, como un factor clave para reducir la pobreza e impulsar la prosperidad. “La inclusión financiera significa, tener acceso a productos financieros útiles y asequibles que satisfagan las necesidades de ahorro, crédito y seguro, y préstamos de manera responsable y sostenible”, apunta.

El directivo regional de la Andi es del criterio que “el acceso a servicios financieros facilita la vida cotidiana y ayuda a las familias y las empresas a planificar para todo, desde los objetivos a largo plazo hasta las emergencias imprevistas”.

Para dinamizar aún más el sector, el analista económico Carlos Urbizo sostiene que “en Honduras no hemos sido lo suficientemente dinámicos con las políticas monetarias. Las tasas de interés activas están altísimas, al 17%, es decir las que uno paga por los préstamos, y las pasivas 4.7%. Esto se repara bombeando dinero

Servicios. Las instituciones financieras supervisadas han apostado por ampliar su cobertura a través de puntos de servicio, es decir, oficinas principales, sucursales, agencias, ventanillas, cajeros automáticos, agentes corresponsales, autobancos y otras oficinas de atención al público, que facilita a la población llegar a contratar servicios y productos financieros.

La mayor concentración de puntos de servicio, entre los 6,580 registrados durante el año pasado por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), más de la mitad están concentrados en Francisco Morazán (1,630) y Cortés (1,670), donde se localizan las dos ciudades más importantes en términos de actividad económica del país, Tegucigalpa y San Pedro Sula, respectivamente.

Los dos departamentos en su conjunto sumaron el 50.2% de los puntos de servicio a nivel nacional para el año 2018. Lo anterior se explica debido a que en ambos departamentos se agrupa la mayor densidad poblacional del país, que de conformidad con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en los dos está el 18% y 19% del total de la población nacional, respectivamente.

En esa misma línea, la mayor concentración de depositantes en 2018 estaban en Francisco Morazán (36%) y Cortés (25.8%), seguido de Atlántida (5.2%), Comayagua (4.6%), Yoro (4.6%) y Copán (3.8%); el 20.1% restante correspondió a los 12 departamentos restantes.

Claves sobre el sistema financiero:

1. Los bancos, a través de las tasas de interés, se benefician en dos vías: por los ingresos que reciben por la tasa de interés activa real positiva y por la pérdida del poder adquisitivo de los ahorrantes debido a la tasa de interés pasiva real negativa, es decir que las personas le pagan al banco por ahorrar su dinero, esto ocurre por lo general cuando los montos depositados son pequeños y en cuentas corrientes.

2. Este es uno de los factores que explica el alto crecimiento de la intermediación financiera, sumado al alto costo de financiamiento de las tarjetas de créditos, las que oscilan entre un 21 y 54% anual, con orientación de crédito de consumo.

3. En Honduras hay 15 bancos, 10 sociedades financieras y tres bancos estatales, así como una serie de cooperativas, cajas rurales, prestamistas y otras. El sistema bancario (los 15 bancos) suman más de 6,580 oficinas o sucursales y emplean a 25,000 personas.

4. La intermediación financiera tiene la tasa de crecimiento anual promedio más alta en los últimos años y de seguir con el dinamismo, superará en aporte al PIB nacional a la industria manufacturera.

5. Un sistema financiero estable, eficiente, competitivo e innovador contribuye a elevar el crecimiento económico sostenido y el bienestar de la población. Para lograr ese objetivo, es preciso un marco institucional sólido y una regulación y supervisión financieras que salvaguarden la integridad del mismo sistema y protejan los intereses del público.