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Temas a debatir: migración, responsabilidad social y sostenibilidad

Julio Gom, director asociado de proyectos de Fundahrse, reflexiona sobre tres aspectos que generan "un dilema ético y profundamente humano"

'La historia de la migración es también la historia de la humanidad', dice Julio Gom, director asociado de Proyectos de Fundahrse.
'La historia de la migración es también la historia de la humanidad', dice Julio Gom, director asociado de Proyectos de Fundahrse.

San Pedro Sula, Honduras.

La historia de la migración es también la historia de la humanidad. Es difícil separar una de la otra.

La migración se encuentra ahora y en algunos casos en la parte más alta de la agenda política de los Estados, pero también es un dilema ético y profundamente humano.

Según datos de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) en el 2017 la cifra mundial de migrantes alcanzó los 258 millones, un 40% mayor a la data del 2010.

Gran parte de la reciente migración de 68 millones (26% del total) de personas eran desplazados por la fuerza y dentro de ellos 25 millones eran refugiados, tres eran solicitantes de asilo y 40 eran desplazados internos.

Si lo vemos de otra manera cerca del 3.5% se encuentra en este momento en situación de migrante. La importancia de la migración en términos de recursos para los países de origen es innegable. Solo en el caso de Honduras las remesas familiares crecieron un 12% entre el 2018 y 2017.

Este año podría fácilmente alcanzar los cinco mil millones de dólares y llegar a ocupar el 20% de nuestro producto interno bruto a precios corrientes.

Este aporte dinamiza la economía nacional desde el sistema financiero hasta el comercio en detalle. Difícilmente el país podría sostenerse sin los recursos de las remesas familiares.

No obstante, el drama migratorio es devastador si va acompañado de la exclusión y la discriminación.

Las empresas no están exentas de esta problemática y son un elemento clave dado que las mismas son el primer contacto para el trabajo migrante.

Al respecto, un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE indica: que la calidad de los empleos (de los migrantes) era preocupante por la falta de condiciones dignas (2018).

¿Cuáles son las claves para guiarnos sobre esta problemática? En principio que este tema es multinacional. Sobre él, la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) promovida por la ONU resalta en el ODS 10 la necesidad de facilitar la migración y la movilidad ordenadas, seguras, regulares y responsables de las personas, incluso mediante la aplicación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas”.

Por su parte la norma ISO 26000 sobre Responsabilidad Social subraya la importancia de que las organizaciones desarrollen la debida diligencia, evalúen la situación de riesgo y eviten la complicidad.

Esto es que, ante la presencia de corrientes migratorias, las empresas sean muy cuidadosas y evalúen con mucha exhaustividad el impacto de las contrataciones de migrantes, valoren los riesgos y se abstengan de cometer acciones de beneficios a costa de la necesidad de los migrantes.

Mi opinión. La Migración es un tema fundamental y debe incluirse en nuestra agenda a fin de iniciar un amplio proceso de debate en torno a políticas migratorias bien gestionadas, por otro lado y más allá de lo social donde la RSE tiene respuestas claras al respecto, debemos unirlas a la Agenda 2030 de los ODS a fin de encontrar consensos entre actores nacionales e internacionales.

Julio Gom, director asociado de Proyectos de la Fundación Hondureña de Responsabilidad Social Empresarial (Fundahrse).