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Invertir en la educación para un mundo cambiante

Al garantizar una educación equitativa e inclusiva, contribuye a romper el círculo vicioso de la pobreza

Arely Maldonado es la directora de Desarrollo Sostenible de Fundahrse.<br/>
Arely Maldonado es la directora de Desarrollo Sostenible de Fundahrse.

San Pedro Sula, Honduras.

La educación de calidad es esencial, sirve como un medio importante de implementación para el desarrollo humano sostenible debido a la cantidad de beneficios positivos y la promoción de oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida, principalmente en la etapa de la niñez y adolescencia.

Al garantizar una educación equitativa e inclusiva, contribuye a romper el círculo vicioso de la pobreza, las desigualdades se reducen y permite a la población vivir una vida más sostenible y saludable.

¿En qué consiste una educación de calidad? Es la que toma en cuenta diferentes criterios como la adquisición de competencias básicas decisivas (lectura, escritura y aritmética), la cantidad y calidad de los maestros, la eficiencia del sistema escolar en asegurar el acceso, al igual que la retención de estudiantes, involucramiento de los padres de familia y una infraestructura escolar adecuada, que incluye bibliotecas, TIC, canchas deportivas, agua, saneamiento, y demás.

Según el Informe de Situación 2018 sobre los Derechos de la Niñez y Adolescencias en Honduras publicado por Unicef, la cobertura escolar de niños, niñas y adolescentes entre 3 y 17 años es del 58%, esto significa el 41.7% restante están privados de la misma.

La educación como Objetivo de Desarrollo Sostenible plantea un gran desafío: exige que para el año 2030 se logre la universalidad de la educación a todas las edades.

En los próximos años, nuestro país deberá integrar al sistema escolar al 72% de los adolescentes entre 15 y 17 años; al 53% de adolescentes entre 12 y 14 años y al 63% de los niños, entre 3 y 5 años, que no concurren hoy a la escuela.

Las inequidades en el acceso al sistema educativo se presentan en diferentes etapas de la vida escolar como, por ejemplo: el embarazo en la adolescencia, la falta de recursos económicos, las prácticas y actitudes tanto sociales como culturales, la disponibilidad de insumos y equipamiento, el desconocimiento de información y la violencia, entre otros.

Es importante considerar que cada centro educativo tiene su propio conjunto único de desafíos, que requieren soluciones e intervenciones específicas.

Por lo que existen una variedad de oportunidades para que todos los actores sociales: empresas, ONG, la sociedad civil, el gobierno mediante la implementación y ejecución de actividades de responsabilidad social empresarial, como programa de becas, apoyo con útiles, charlas de nutrición, inversión construcción y mejoramiento de infraestructura, capacitación para formar microempresarios y otras opciones.

Es nuestra responsabilidad colectiva de actuar a favor del reconocimiento de este derecho humano universal a cada niño, niña, adolescente y ayudar a lograr el cumplimiento de esta meta.

Arely Maldonado es la directora de Desarrollo Sostenible de Fundahrse.