Las consecuencias de la reactivación del sistema de banda cambiaria se asoman en el horizonte.
Las actuales previsiones indican que para finales de 2012 el lempira habrá retrocedido al menos 88 centavos con respecto al dólar. Como resultado de este fenómeno, que se conoce como “microdevaluaciones”, el costo de importar bienes desde el exterior se incrementará, según cálculos de economistas, en unos 500 millones de dólares (aproximadamente 9,500 millones de lempiras).
Como consecuencia de ese encarecimiento de las importaciones, los analistas prevén una subida general del nivel de vida, manifestándose en el aumento de precios de productos como los derivados del petróleo, y en de los servicios públicos como la energía eléctrica, sensibles a las variaciones de precio en el mercado internacional, aumentadas por el ajuste en el tipo cambiario.
“Esos 9,500 millones de lempiras que representará el ajuste cambiario se trasladarán al pueblo hondureño, la población pagará el costo de la devaluación de la moneda nacional y, por ende, el poder de compra será menor”, comentó una fuente del Poscae (Posgrado Centroamericano de Economía).
Se intentó conocer la opinión de María Elena Mondragón, presidenta del BCH (Banco Central de Honduras) sobre este tema, pero no estuvo disponible. Los registros del BCH revelan que el tipo de cambio se devalúa un centavo durante tres subastas, equivalente a siete centavos al mes, proceso que casi no ha tenido variación desde la reactivación de la banda.
Tendencia
De mantenerse esa tendencia, al cierre del presente año, el tipo de cambio será de 19.93 lempiras por dólar, que es el equivalente al precio de compra, mientras que el precio de venta alcanzará 20.06 lempiras por dólar.
Guillermo Matamoros, presidente del Colegio Hondureño de Economistas, sostiene que las estimaciones de esa organización indican que la devaluación será de 4% al cierre de este año.
“La caída del dólar fue el anzuelo para posteriormente empezar un proceso de devaluación gradual”, señala por su parte Wilfredo Girón, docente del Poscae y autor del estudio “Honduras: Cambio en la subasta de divisas, devaluación, inflación y pérdida de reservas internacionales”.
En el transcurso de 2012, el deslizamiento de la moneda nacional en la subasta electrónica ha sido recurrente.
Durante el periodo enero-abril del presente año, el tipo de cambio ha pasado de 19.05 a 19.33 lempiras por dólar, lo que significa que la depreciación ha sumado 28 centavos de lempira.
Ese comportamiento ha sido constante en este año, según la tendencia que indican los informes oficiales de la autoridad monetaria, lo que hace estimar que la devaluación será de 4.6% al cierre de 2012.
Los críticos del sistema de banda cambiaria ven en la operación la injerencia del FMI (Fondo Monetario Internacional), que en reiteradas ocasiones insistió en la necesidad de flexibilizar el tipo cambiario que durante seis años se había mantenido inalterado.
¿Quién controla el esquema?
El sistema de banda cambiaria ha sido cuestionado por diversos sectores, ya que muchos consideran que este esquema es controlado por el BCH (Banco Central de Honduras) y no por el mercado de oferta y demanda.
Según una resolución aprobada el 21 de julio de 2011 por el directorio del BCH, la banda cambiaria estará determinada por una serie de factores externos e internos.
La resolución agrega que las variables determinantes del precio base aplicado en la subasta electrónica de divisas deberá entenderse de la siguiente manera: el diferencial de inflación se determinará comparando la inflación interanual del último mes en el país con la tasa programada por los principales socios comerciales, ponderada con la estructura de comercio registrada en 2009, la que será actualizada periódicamente.
La evolución del tipo de cambio de los socios comerciales se mide mediante un índice de tipo de cambio efectivo nominal.