17/06/2024
06:40 AM

Hacen falta 450,000 viviendas por la tasa de matrimonios anual

En Honduras es común ver generaciones unidas por un estrecho parentesco viviendo en la misma casa.

    San Pedro Sula, Honduras.

    Pese a que la nupcialidad en Honduras es a temprana edad (19.3 años en mujeres y 22.5 años en hombres), la compra de una vivienda aparenta ser una prioridad postergada en las familias que van surgiendo.

    El Instituto Nacional de Estadística (INE) revela que el 38% de la población entre 15 y 24 a?os ha tenido una unión conyugal, cifras que suben hasta 94% cuando se suma a las personas entre 25 y 29 años.

    La edad mediana a la primera unión no cambia tanto como podría pensarse al comparar entre el área rural (18.5 años mujeres y 22.3 años en hombres) con la urbana (20.1 mujeres y 22.5 hombres).

    “Hay que considerar que en Honduras los procesos de migración han sido bastante fuertes, eso incluye la migración del área rural a la urbana”, apunta el sociólogo Denis Cabrera al respecto.

    Esto conlleva a que la nupcionalidad no signifique irse de la casa, debido a problemas económicos de por medio.

    El déficit habitacional, que en Honduras asciende a 1.1 millones de unidades, tiene muchas variables, como el crecimiento natural o vegetativo de los hogares, aunado a las viviendas en mal estado, cuyos propietarios carecen de recursos para mejorar.

    “Casi el 60 o 70% de la cifra que manejamos de déficit es cualitativo; es decir, viviendas en mal estado, lo que nos da alrededor de 450,000 viviendas que se requieren para esos nuevos hogares que van surgiendo”, dice Cabrera.

    El sociólogo refiere que la vida tiene sus etapas, pero si hay hijos en la etapa de estudiar, se limitan la posibilidad de un desarrollo pleno.



    Capacidad

    El 77% de los jefes de hogar en Honduras son mayores de 35 años (19% mayores de 65), dando una pista de que gran parte de los hogares están habitados por personas de varias generaciones unidas por un estrecho parentesco.

    La tendencia no es propia de Honduras, puesto que en España los hijos están dejando el hogar de sus padres a los 30 años y en Croacia a los 31.

    “La crisis de 2008 obligó que muchos de los padres subsidiaran a sus hijos y eso ha puesto en peligro hasta las jubilaciones de los padres”, comenta el analista económico Carlos Urbizo.

    Los trabajos precarios, la educación extensa y continua y un divorcio, son otros de los factores que inciden en que las personas demoren más de irse de la casa.