El Gobierno alemán prevé que su déficit público no superará este año los 25 mil millones de euros, lo que supone 3 mil millones de euros menos de lo previsto en noviembre, debido al récord de ingresos y la caída de los costes de financiación.
En su informe de diciembre, el Ministerio alemán de Finanzas apuntó que las cuentas públicas dan así un paso definitivo hacia el “déficit cero” que propugna el “freno de la deuda”, la reforma constitucional auspiciada por la canciller Angela Merkel.
“En base al desarrollo hasta la fecha y a la experiencia de fuertes ingresos en diciembre es de esperar que el endeudamiento neto quede por debajo de los 25 mil millones de euros”, señala el texto. El documento explica que esta situación ha sido posible gracias al aumento de la recaudación impositiva -principalmente por el aumento de la tasa de ocupación- y a pesar de la implicación financiera de Berlín en la resolución de la crisis europea.
La aportación alemana al Mecanismo Europeo de Estabilidad y la ampliación de capital del Banco Europeo de Inversiones han supuesto este ejercicio “más de 10 mil millones de euros” para la primera economía de la eurozona, según el informe mensual.
También ha reducido el nuevo endeudamiento alemán, aunque no se cita en el documento, el hecho de que Berlín lleva meses financiándose a corto y medio plazo a tipos de interés negativo.