11/05/2026
11:06 PM

Confiar en Honduras piden en El Forjador 2010

Emotiva y concurrida. Así fue la gala del jueves por la noche en la que la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, CCIC, entregó El Forjador 2010.

Emotiva y concurrida. Así fue la gala del jueves por la noche en la que la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, CCIC, entregó El Forjador 2010, el máximo reconocimiento que confiere la organización a los empresarios más destacados del país.

La cúpula empresarial del país acudió a la gala en el salón Felipe Argüello de la CCIC, donde al filo de las ocho de la noche se entregó la estatuilla de El Forjador 2010 al empresario Roberto Larach.

El galardonado comenzó su discurso recordando al líder empresarial Jorge J. Larach, quien le dio la oportunidad de desarrollar su talento en una de las empresas que hace parte de Corporación Industrial del Norte, grupo que ahora preside junto a Comidas Especializadas.

“Lo que a mí me ocurrió allá en 1982 fue una gran oportunidad. Y eso es todo lo que necesita una persona: una oportunidad. El país no necesita oportunistas, necesita oportunidades”.

El destacado empresario recordó cómo con una empresa muy bien ordenada, con pasión en el trabajo y dedicación permanentes, definiendo prioridades e improvisando muchas veces logró transformar a su industria en un líder del mercado.

“Nuestra competencia era mucho más grande. Fue una batalla constante, los recursos eran limitados y el posicionamiento en la mente de los consumidores era un reto extraordinario. Con un fuerte compromiso e incorporando mucha gente brillante a la Corporación Industrial del Norte se consolidó una empresa líder en el país, con prácticas y tecnologías de última generación, hasta llegar a convertirnos en un ícono de la industria de bebidas en América Latina, no sólo con productos de marcas internacionales, sino que también con marcas locales desarrolladas en Honduras, según las exigencias de nuestros consumidores.

En 1988 fundamos una nueva empresa: Comidas Especializadas, y abrir el primer restaurante de Pizza Hut aquí en el bulevar Morazán; fue un gran reto operativo, administrativo, logístico y financiero para poder continuar con las construcciones y más aperturas de restaurantes a nivel nacional, dadas las exigencias del mercado, ya que la respuesta del público fue abrumadora.

El negocio de restaurantes no se planificó, ni se visualizó para que fuera lo que es hoy. Superó por mucho nuestras propias expectativas. No podría describir hoy lo complejo y sofisticado en que se fue convirtiendo Comidas Especializadas, con sus marcas Pizza Hut, Kentucky y ahora Denny’s, con un factor multiplicador en la economía del país con los consumos de materia prima hondureña, intensiva mano de obra y toda una escuela de servicio para la industria de hoteles y restaurantes”.

Larach resaltó como claves de ese éxito la calidad y el talento de la gente vinculada a los proyectos.

“Lo más importante de esta historia es que la gente estaba aquí, la gente lo hizo bien, se desempeñó mejor que en cualquier otro lado y continuamos destacándonos por el extraordinario recurso y talento humano que tenemos. En nuestro país tenemos el recurso más importante y abundante. Nuestra gente es excepcional”.

Por eso resaltó la importancia de reconcentrar las prioridades del país hacia proyectos que permitan generar oportunidades de empleo y desarrollo.

“Muchas veces me pregunto: ¿y qué tal si todos juntos, Gobierno, empresa privada, gremiales y todos los sectores de la sociedad dejáramos tantas diferencias y los extremos, que dejáramos de distraernos y distanciarnos y nos enfocáramos más en las oportunidades que la gente más necesita? Oportunidades en educación de calidad, en trabajo y en desarrollo. Seguro que las cosas lucirían mejor y en realidad no tenemos muchas opciones o alternativas más que aprender a trabajar juntos, un poquito más tolerantes y entre más rápido mejor.

La profunda crisis económica mundial posiblemente no ha terminado todavía, por eso es que algunos sectores deben dejar los extremos, ser más realistas y más prácticos”.

El Forjador 2010 agregó que es determinante retomar la confianza en el país, para reducir la pobreza y lograr explotar el potencial existente.

“Todos debemos tener más confianza en nuestro país y juntos debemos apoyar los cambios que más convengan a Honduras.

¿Cómo le podemos llamar pobre a un país con tanto potencial de riqueza minera, forestal, agroindustrial, hídrica, turística y con una envidiable ubicación geográfica? Algunas veces sentimos pesimismo en el ambiente y no es para menos, en ocasiones hemos llegado a sentirnos como los 33 mineros en Chile en los primeros días de espera: enterrados, sin esperanza, desalentados.

¡Pero hemos salido adelante! Debemos continuar siendo más optimistas y ocuparnos más que preocuparnos. Ser más enfocados y más detallistas en nuestro trabajo todos los días, comenzando por las instituciones del Estado que también deben dar el ejemplo cada día.
Todos, sin excepción, debemos tener como costumbre fomentar más la confianza y el optimismo, no multiplicar las ansiedades”.

Empresa libre

Tras finalizar el discurso agradeciendo a Dios, a su familia, amigos y empleados, la ceremonia continuó con la entrega de un reconocimiento floral a Anabell de Larach, esposa de Roberto Larach, y Georgina de Cabeza, esposa del otro galardonado de la noche David Cabeza.

En su discurso, el empresario David Cabeza resaltó que “hoy más que nunca antes, los empresarios estamos obligados a crear más riqueza, desarrollo y oportunidades para todos, y hoy, más que nunca también debemos respaldar a nuestro Gobierno para lograrlo.

Los empresarios somos el motor que genera el éxito comercial y financiero y el Gobierno debe ser el facilitador que ayuda y fortalece con una sana política de libre empresa, con libertad democrática, con oportunidades para todos por igual, prevaleciendo la ley y el orden, manteniendo una seguridad jurídica férrea, severa pero justa, con mano dura contra la venenosa corrupción que corrompe las conciencias y propicia la pobreza.

También necesitamos plena protección a la ciudadanía que hoy ya no puede dormir tranquila, bajo la agresión de la delincuencia común y el zarpazo del crimen que nos azota en todas sus manifestaciones”.

Exhortó a los delincuentes a usar su ingenio “en labrarse un porvenir” y pidió que en el presupuesto de la nación se consideren las necesidades que tienen las Fuerzas Armadas y la Policía Preventiva para garantizar el orden, la paz y el trabajo.

Criticó la inefectividad para evitar la fuga de talentos mediante la migración ilegal y legal. “No debemos justificar como atenuante las divisas que de ellos se reciben. Debemos reflexionar que esas sudadas remesas de nuestros emigrantes son mucho menores que las que hubiéramos logrado, aumentando nuestras fuentes de trabajo, con visión de futuro y entusiasmo creativo, fortaleciendo la riqueza de nuestro pródigo país”.

Pidió a los empresarios y mayormente a nuestro Gobierno, “despertar de ese letargo, de pensar que la brújula política y económica que tenemos nos está guiando por el camino correcto, sólo porque estamos sobreviviendo a las crisis que nosotros mismos hemos creado”.

Cabeza agregó que además de la comida y la ropa que se consumen en Norteamérica y Europa, Honduras puede impulsar otros sectores económicos, como el turismo, la minería, la energía y la industria forestal.

“Dejemos de extender la mano para pedirles préstamos a todas las naciones del orbe para que nos ayuden. Ayudémonos también nosotros mismos, cerrando el puño para golpear fuertemente y abrir las puertas al desarrollo para lograr un futuro luminoso que haga sólida nuestra economía y nos dé el bienestar común que tanto necesitamos.

Que cada ciudadano sea un forjador con premio o sin el, porque un país de forjadores es una Patria que nadie quiere abandonar”.

Homenaje

En el evento, al que llegó el presidente Porfirio Lobo directamente desde Taiwán, se entregó un reconocimiento póstumo al fallecido empresario Juan Canahuati Iga, que fue recibido por su hijo y canciller Mario Canahuati.

“Sabemos que hay un mundo de injusticias y debemos ser conscientes de la responsabilidad que tenemos para orientar nuestras acciones a aquellos que más lo necesitan. No dejo de pensar en mi padre, una persona que supo valorar los espacios que le dio la vida y su responsabilidad de dar, de servir y sobre todo de encontrar el sentido de la vida para ser forjadores de los cambios que se necesitan para beneficiar al país”, expresó Canahuati.

El presidente de la CCIC, Luis Larach, señaló que el premio El Forjador “no es sólo el reconocimiento al mérito de quién lo obtiene, sino que es un mensaje de fe, de confianza y de esperanza en el futuro de Honduras”.

Agregó que “nuestro propósito es estimular al emprendedor que a pesar de las dificultades y alejándose del pesimismo crea obras o servicios de calidad, generando oportunidades de empleo y contribuye a iniciar a empresarios ligados a su proyecto. Por eso quisiéramos que cada empresario fomente en su entorno una cadena de trabajo, inversión y empleo para combatir la pobreza, el mayor mal de los tiempos actuales”.

Larach resaltó que se deben superar las diferencias para enfocarse en seguridad, generación de empleo digno y educación, pilares vinculados al Plan de Nación. “Lo que falta es lo más difícil, ponerlo en ejecución”, resaltó Larach.

Lobo Sosa: “El país tiene que tener visión”

El presidente Porfirio Lobo felicitó a los galardonados y recalcó la importancia de tener visión por parte de los empresarios. “Ya tenemos un Plan de Nación a 28 años. Haré lo posible en lo queda de mi gobierno para que el pueblo hondureño entienda de fondo que los Presidentes somos transitorios, por sólo cuatro años, pero que el pueblo hondureño es permanente y tenemos que tener visión para saber adónde queremos ir y para triunfar”.

El Presidente dijo que con ese Plan de Nación, Honduras puede generar un desarrollo similar al que ha tenido Taiwán. “Tenemos que vencer en negativismo porque si no seguiremos siendo un mar de lágrimas. Claro, tenemos que hacer cambios y por eso estamos escuchando a todos los sectores”.

Pepe bromeó al señalar que los empresarios “ya me tienen un poco más de confianza” y arrancó los aplausos cuando expresó que “pueden tener la confianza que este que está aquí, en este lugar, ni sueña con alterar el mandato para el cual el pueblo lo eligió porque yo firmé, el día de las elecciones, un contrato con el pueblo hondureño que dice que yo será su Presidente hasta el 27 de enero de 2014. Tengan la garantía que en esa fecha salgo de ahí” y volvió a bromear al decir que “tampoco deben soñar que será antes”.


Lobo finalizó exhortando al sector privado para que tenga confianza e inviertan en el país para resolver el problema de la falta de empleo para la gente.