01/05/2026
08:49 AM

Con sazón y calidad, el chile hondureño gana

El café, el banano y la caña de azúcar ya tienen un rival que competirá con ellos en el mercado de los productos de exportación. Se trata del chile jalapeño.

El café, el banano y la caña de azúcar ya tienen un rival que competirá con ellos en el mercado de los productos de exportación. Se trata del chile jalapeño, un cultivo que en los últimos tiempos ha ido creciendo tanto en calidad como en cantidad, ganándose poco a poco la preferencia en los principales mercados que lo consumen.

De hecho, según datos de la Secretaría de Industria y Comercio, SIC, el chile hondureño ocupa el quinto lugar entre los países que más exportan este producto hacia Estados Unidos.

Mayor preferencia

Tradicionalmente los mexicanos han dominado el mercado del chile hasta hacerlo parte de su identidad nacional, pero los productores hondureños se están esforzando por arrebatarle esa distinción.

“Hay varias empresas multinacionales que están dejando de comprarle a México y le están comprando a Honduras”, asegura Juan Pablo Carías, representante de la Fundación para la Inversión y Desarrollo de las Expotaciones, Fide. En la región centroamericana, el chile catracho no tiene competencia, pues ningún otro país del istmo ha logrado alcanzar los niveles de calidad y productividad que tiene Honduras.

Algunas empresas producen derivados de este producto, por ejemplo pasta de chile y polvo deshidratado de chile, entre otros.

Mejor exportador

Uno de los mayores exportadores de chile jalapeño en Honduras es la empresa Mount Dora Farms, que recientemente se hizo acreedora al Premio Presidencial a Exportador 2009 en la categoría de empresa exportadora en zona libre. Su director, Mario Enrique Velásquez, comenta que la empresa “exporta unos 25 millones de libras de chile al año”, producto que envía principalmente a Europa y Estados Unidos.

Mount Dora, ubicada en el valle de Comayagua, suministra empleo directamente a más de 2,500 hondureños, además de recibir la producción de decenas de productores a los que paga un promedio de 20 dólares por libra de chile, procurando siempre seleccionar los mejores ejemplares para exportación.

Velásquez afirma que “mantener un crecimiento constante de las exportaciones y mantener atendidos con producto de buena calidad” ha sido su receta para el éxito que han logrado hasta ahora. “Nuestra política ha sido la de satisfacer en un 100 por ciento la calidad que los clientes demandan”, enfatiza el exportador.

Financiamiento

Las exportaciones de chile han tenido una asombrosa recuperación tomando en cuenta que tuvieron que resistir el embate climático que ocasionó numerosas pérdidas a los agricultores el año pasado, por lo que proveerles del financiamiento adecuado resulta más que necesario para que este cultivo pueda despegar.

Luis Solórzano, productor chilero afincado en el valle de Comayagua que emplea a unas 70 personas en sus cultivos, reconoce que han tenido algunos problemas de producción debido al alto costo de los insumos, lo que ha limitado el crecimiento.

Este productor recolecta aproximadamente 1.5 millones de libras al año y aunque no ha tenido problemas serios de financiamiento, le gustaría que el Gobierno cree las condiciones que le permitan a él y a otros productores conseguir mercados más amplios.

Potencial a futuro

Se espera que el cultivo de jalapeño continúe creciendo en los próximos años. Santiago Ruíz, presidente de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras, Fenagh, comenta que el país “es muy competitivo en la producción de chile jalapeño”, dedicando un total aproximado de 300 hectáreas que, en promedio, producen entre 150 mil y 300 mil libras por hectárea, para un total de 300 millones de libras de chile, de las cuales se exporta alrededor del 67 por ciento.

Mount Dora tiene planes de expansión y su gerente explica que para este año proyectan crecer entre un 5 y un 8 por ciento y abarcar más mercados; el gerente de Mount Dora explica que han aumentado sus ventas aún entre quienes ya son sus clientes.

La empresa planea a futuro penetrar en otras áreas de producción, como el departamento de Olancho, con el objetivo de ampliar su base de productores que le suministren el picante producto para satisfacer la enorme demanda que ya se perfila de parte de sus clientes.

Solórzano, por su parte, considera que el siguiente paso para ellos es encontrar nuevos mercados y formar una asociación de productores que les permita obtener mejores dividendos de sus operaciones agrícolas, puesto que ninguno de ellos puede individualmente hacer frente a la potencial demanda, y sólo uniendo esfuerzos sería posible lograrlo.