22/07/2024
04:51 PM

Comercio electrónico y 'apps” obligan a modernizar legislaciones

    SAN PEDRO SULA. Hace algunos años, aplicaciones móviles como Uber no eran contempladas en las legislaciones de los países, ni mucho menos catalogadas como un problema.

    Sin embargo, la experiencia de esta empresa que proporciona una red de transporte privado en Costa Rica y Panamá, por ejemplo, resultó catastrófica y denunciada por competencia ilegal de parte de los representantes del transporte público.

    Con el objetivo de generar un sano debate al respecto, la Comisión para la Defensa y Promoción de la Competencia (CDPC) desarrolló ayer el foro “La Competencia y las Tecnologías Disruptivas en el Comercio”, un espacio para conmemorar el “Día Nacional de la Libre Competencia”, que es el 8 de agosto.

    En el evento participaron especialistas de la Comisión Federal de Competencia Económica de México (Cofece) y la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia (SIC), así como representantes de la CDPC.

    “En México una de las funciones que tiene la Cofece tiene que ver con emitir opiniones y recomendaciones a otras autoridades para generar regulaciones que sean promotoras de la competencia”, dice David Lamb de Valdés, director general de Promoción a la Competencia de la Cofece.

    En la conferencia el mexicano explicó que esta regulación permite que nuevas empresas o inversionistas accedan a los mercados a ofrecer sus servicios y productos, y una vez dentro busquen incrementar su participación y clientela para tener una mayor ganancia, pero lográndolo al ofrecer a los clientes mejores opciones de compra.

    Francisco Melo, representante de la SIC de Colombia, expuso sobre el comercio electrónico, su impacto y riesgos para la competencia.

    Las transacciones por Internet pasaron de $150 millones a $3,100 millones en una década a nivel mundial. El colombiano asegura que estos medios irán en constante crecimiento y son el futuro de las empresas.

    Alberto Lozano, presidente la de CDPC, indicó que es necesario atraer la inversión que genere una apertura en el mercado hondureño, considerando que la tecnología abre nuevos mercados. “Esto viene a beneficiar al consumidor final, crear riqueza, generar empleo y dinamizar la economía”, concluyó Lozano.