San José. Lluvias irregulares e inferiores a lo normal, una canícula o veranillo prolongado y más intenso a mediados de año y el aumento de la temperatura superficial del océano Pacífico e serían algunos de los efectos del fenómeno de El Niño en Centroamérica, a partir de julio.

La advertencia la dio el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), a través de un comunicado.

Este es el llamado lo hace también la Secretaría Ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano (Secac) a los Ministros de Agricultura del área, con base en diagnósticos climáticos emitidos por la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (Noaa, por sus siglas en inglés) y por la perspectiva climática presentada por el Foro del Clima de América Central el pasado 9 y 10 de abril en Guatemala.

La Secac, apoyada por el IICA, informó a los ministros que condiciones propias de El Niño podrían presentarse a mediados de este año, sobre todo en el litoral pacífico de la región, donde se anticipan lluvias irregulares y por debajo de lo normal y una temporada seca más intensa hacia finales del año e inicios del 2015, con potenciales efectos negativos en la agricultura.