Mario Canahuati: “Exportaciones de la industria de la maquila han alcanzado un 52%”

El presidente de la Asociación Hondureña de Maquiladores expone los retos en la industria

Mario Canahuati, presidente de la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM).
Mario Canahuati, presidente de la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM). /

San Pedro Sula, Honduras.

La crisis económica derivada de la pandemia ha impactado en un 77% las exportaciones del sector maquilador de Honduras; sin embargo, la industria busca recuperarse con su mayor activo que es el recurso humano, en el que han redoblado esfuerzos por conservar y cuidar mediante triajes y rigurosas medidas de bioseguridad.

Las expectativas para lo que falta del año es alcanzar una normalidad cercana al 80% de la capacidad exportadora y una relación similar en términos de generación de empleo. Además de avanzar en un programa dirigido a la creación de nuevas áreas de producción en materia textil y automotriz. La recuperación de los mercados receptores ha sido más acelerada de lo que originalmente pensaba la industria maquiladora.

Las relaciones con clientes internacionales no han variado y siguen avanzando. Así lo indicó Mario Canahuati, presidente de la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM), quien conversó sobre los nuevos retos que enfrenta la industria que actualmente genera más de 160,000 empleos directos.

¿Cómo ha vivido la pandemia la industria maquiladora?

La industria de la maquila, al igual que el resto de los sectores productivos del país, ha vivido un momento realmente complejo, manifestado tanto en términos de producción y finanzas, en donde el impacto alcanzó hasta un 77% de nuestras exportaciones, como en lo relativo al cumplimiento de órdenes de trabajo y la necesidad de mantener abierta nuestra ventana de exportación a diferentes mercados, que como el nuestro fueron severamente afectados por la pandemia.

Hemos experimentado situaciones realmente extremas de tensión hacia lo interno de las empresas ante la imposibilidad de producir, la imposibilidad de exportar, pero más allá de eso, las dificultades derivadas para el mantenimiento del más trascendente patrimonio de nuestras empresas, como lo es el recurso humano que nos ha acompañado durante años, en una tarea constante de preparación, desarrollo, innovación y crecimiento.

Debemos tener presente que somos una industria muy importante para el país en término de generación de empleo; 160,000 colaboradores contados a febrero de 2020 dan testimonio del peso específico de nuestras empresas y del tamaño de la familia maquiladora porque somos eso ciertamente, una familia de empresas y colaboradores que cada día dedicamos el mejor de nuestros esfuerzos por continuar avanzando en la ruta de progreso que nos ha caracterizado siempre.

¿Cómo ha evolucionado la maquila bajo el plan de reapertura económica? ¿Se ha iniciado un proceso de recuperación para las empresas maquiladoras?

La reapertura de la economía significó no solo la oportunidad de volver a producir. El verdadero reto consistió en realizar un ejercicio de adaptación ante la presencia del covid-19, prepararnos para la implementación de medidas de bioseguridad para la protección de nuestros colaboradores, implementar cambios en las líneas de producción a efectos de cumplir con nuevas normativas también vinculadas a la bioseguridad y poner en marcha un modelo logístico diferenciado, sumamente exigente para mantener nuestros estándares de alta producción, alta calidad y cumplimiento de normas de carácter internacional.

Nuestras empresas y parques industriales, de hecho, se convirtieron en centros de triaje, poniendo en marcha uno de los más exitosos procesos de protección de la salud y seguridad ocupacional en el continente. Lo hicimos muy bien y lo continuaremos realizando mientras la pandemia esté presente en Honduras.

La recuperación de la industria, en efecto, se inició con el proceso de reapertura de la economía; aunque debemos destacar la relevancia de la reconversión industrial de varias de nuestras plantas para comenzar la producción de equipo de protección personal. Es a través de la fusión de ambos contextos, reapertura y reconversión, que la industria comienza a recuperar sus espacios, a mantener vigente la relación con sus clientes y ha abrir nuevos espacios de atención, esta vez, ante la posibilidad de establecer un cluster de productos biomédicos que ya comienza a tomar forma como una nueva rama de la industria maquiladora en Honduras.

Al 16 de agosto de 2020 las exportaciones de la industria han alcanzado alrededor de un 52% de normalidad comparando los resultados acumulados a esta fecha con el mismo período de tiempo en el año 2019 el impacto sigue siendo dramático tanto como para la industria como para los trabajadores, quienes poco a poco, han ido retornando al trabajo, recuperando su nivel de ingresos e incidiendo directamente en la dinamización de la economía del país.

Debemos indicar en este sentido que más de L1,500 millones mensuales llegan a la economía local como resultado de los salarios pagados a nuestros trabajadores aún en tiempos de crisis.

Sin lugar a duda, la reapertura de la economía ha significado un inicio, un nuevo despertar para la industria, pero realmente queremos vivirlo como un momento de cambio y como una plataforma de despegue hacia la innovación tecnológica, la expansión hacia nuevos productos y la diversificación hacia nuevos mercados.

¿Cómo se da la transformación de la industria a la producción de equipos de protección personal? ¿Será de carácter permanente?

Este es un tema realmente importante y debo indicar que es la solidaridad con las necesidades del país el factor detonante de esta evolución de la industria hacia una rama de actividad poco explorada hasta hace unos meses.
Debo reconocer que aquí la actitud de nuestros empresarios y empresas, las extraordinarias capacidades para una rápida transformación de algunas de sus plantas industriales, pero sobre todas las cosas, la capacidad para realizar un ejercicio de investigación y desarrollo con resultados verdaderamente destacables. Yo diría increíbles.

En el ámbito de mascarillas, por ejemplo, alcanzamos niveles de verdadera excelencia en términos de producción y calidad, llevando protección y seguridad a millones de hondureños en todo el país y la evolución continúa con nuevos productos, batas, overoles, cobertores que han sido fundamentales para la contención de la pandemia.

Nos sentimos realmente orgullosos y satisfechos de nuestro aporte y de la contribución efectiva en el momento en que Honduras más necesitaba la participación genuina de todos sus hijos.

La producción de equipo de protección personal, en efecto, se vislumbra ahora como una nueva e innovadora rama de actividad para la maquila. Avanzaremos en la creación del más importante cluster para la producción de equipo de protección personal en la región, nos certificamos a nivel internacional y llegaremos al mercado nacional y mercados internacionales con fortaleza, aumentando así la contribución de nuestra industria a la economía, a la generación de empleo y a la satisfacción de necesidades trascendentes en el campo de la atención médica en el país y en el exterior.







La Prensa