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"En esta crisis del café, ya no podemos seguir con más retórica”

La directora del Icafé de Costa Rica asegura que es preciso un esfuerzo mundial para salir de la problemática

Cháves ha sido productora de café desde hace 38 años en su natal Costa Rica.
Cháves ha sido productora de café desde hace 38 años en su natal Costa Rica.

San Pedro Sula, Honduras

Dirigentes del sector caficultor han cifrado sus esperanzas en el análisis solicitado al economista Jeffrey Sachs, quien en julio próximo presentará en Brasil un estudio perfilado a ser la hoja de ruta para salir de la actual crisis. Sobre ello y otros temas ahondó la directora ejecutiva del Instituto del Café (Icafé) de Costa Rica, Xinia Chaves, durante una entrevista vía teléfono a LA PRENSA.

¿Cuál tiene que ser el precio ideal para el café?

El precio ideal es aquel que cubre los costos de producción y permite una rentabilidad para quien produce. Nadie en el mundo produce algo para venderlo más barato, menos en el café. Nosotros somos los únicos que estamos produciendo café y lo tenemos que vender a menos de lo que nos costó producir. Esa es una mala señal para el mundo, en donde los consumidores tienen que tomar consciencia de ello. Una responsabilidad muy grande que tenemos los países productores es garantizar que haya una relación directa entre el valor del café y lo que va a recibir el productor.

¿Qué acciones han tomado en Costa Rica para fomentar esa relación?

En esa parte me siento muy orgullosa del café de Costa Rica, que tenemos, a través de una ley única en el mundo, la posibilidad de demostrar a quien compra el café de Costa Rica que nuestros productores reciben al menos el 78% del valor de la venta FOB. Si hay países que están dispuestos a pagar un poco más garantizando que le va a llegar al productor, los demás países deberíamos esforzarnos por garantizar que así sea. En Costa Rica se está garantizando y a mí me parece que eso ha permitido que de alguna forma podamos vender a mejores precios.

¿Qué opinión tiene de la intención de dirigentes cafetaleros de crear una organización de países exportadores de café para ordenar el mercado mundial?

No conozco esa iniciativa, no he oído, pero en el pasado se ha intentado hacer a través de organizaciones y creo que el peor esfuerzo es aquel que no se hace. Cualquier iniciativa que coloque en la agenda el análisis serio de lo que está pasando con la caficultura en la región, tiene que ser bienvenida. Sí sé que para julio vamos a tener un encuentro en Brasil en el Foro Mundial de Productores de Café, que de alguna manera nos da una esperanza en el sentido de que al menos nos podemos sentar a conversar en busca de soluciones.

Me parece que la responsabilidad que tenemos las organizaciones y los institutos de la región es advertir que ya no podemos seguir con más retórica, que debemos tomar acciones concretas que tienen que elevarse a un nivel superior, porque lo que está ocurriendo con la caficultura es terrible y la gente lo tiene que saber.

Las transnacionales que compran café y también lideran proyectos sociales en los países cafetaleros, ¿de qué forma se puede evitar que se limiten a prácticas de RSE?

Creo que hay que estar permanentemente señalando la necesidad casualmente de eso, de la responsabilidad social empresarial, y creo muy importante insistir en el concepto de la triple utilidad de la sostenibilidad, que es una teoría que surgió en los 90. Para que podamos referirnos a algo sostenible, tenemos que tomar en cuenta tres pilares: económico, ambiental y social. Si todas las empresas que nos compran café hablan de la necesidad de que sea una actividad sostenible, la sostenibilidad no puede estar enfocada solo a uno de estos conceptos, tiene que ser integral a los tres. En este momento, una de las de mayor problema es la sostenibilidad económica. Mientras no resolvamos eso y no la hagamos lo más rentable posible, se verán afectadas también la parte social y ambiental. No podemos ignorar la función que cumple el café en el desarrollo rural de nuestros países, y ese trabajo en el campo es sustantivo, no solo para el medio ambiente, sino para garantizar bienestar social en nuestros países.

¿Cuáles serán las principales peticiones que harán los países cafetaleros durante la reunión en Brasil?

El tema fundamental será precios, pero estamos a la espera de un trabajo que se le pidió al economista Jeffrey Sachs, por el que se ha pagado, para que tengamos un diagnóstico y una ruta a seguir para superar la crisis. Creo que es algo en lo que hemos cifrado esperanzas y no quisiera que nos vengamos defraudados con ello. Hemos esperado tanto tiempo por esos resultados que creo que muchos estamos interesados en participar en Brasil para abordar el tema de una manera mucho más concreta.

¿Cuáles son las propuestas para solventar la crisis que atraviesa el sector?

Quisiera responder tan fácil como me pregunta, pero el esfuerzo para sacar esta problemática adelante no puede ser únicamente de los productores, ni de los institutos, ni de los gobiernos solos. Tiene que ser un esfuerzo de país y mundial, tanto de productores, como de consumidores. Este es un tema que plantea no solo el asunto del precio en sí mismo, sino de las consecuencias y de la realidad subyacente que hay en torno a una situación originada por una crisis de precios del café.