El jugador argentino Javier Mascherano nuevamente jugó un gran partido este miércoles y fue clave en el relevo de la marca de los holandeses, sobre todo del delantero Arjen Robben, para que Argentina clasificara a la final del Mundial de Brasil 2014.
En el segundo tiempo, Mascherano cruzó a Robben, que se iba directo al primer gol del encuentro, y que hubiese significado la victoria para el equipo holandés porque ya se terminba el encuentro. Fue una salvada que valió como un gol, que llevó a la Argentina en una nueva final, después de 24 años.
El 'Jefecito' se arrojó en espectacular 'barrida' y llegó al cruce para dejar sin grito de gol atacante holandés que ya había sacado un fuerte remate de izquierda.