Hace mucho tiempo, el Real Madrid y el Barcelona convirtieron a la Liga española en un asunto de dos, un pulso entre dos de los mejores fórmula uno del fútbol mundial, dos gigantes que buscan la llamada excelencia a través de dos modelos antagónicos.
Al Madrid le sirve la cantinela de que el fin justifica los medios o, lo que es lo mismo, que bien estarán los 250 millones de euros salidos de la chequera de Florentino Pérez si eso sirve para que el Barça se quede en blanco después de ganar todo lo posible en el planeta.
Desde la acera del Camp Nou, el resultado sólo se da por bueno bajo una forma de hacer las cosas. Guardiola hace patria del juego coral, mientras Pellegrini ha armado un robot con las piezas más caras, pero con bastante menos pegamento.
Al Barcelona le bastó el fin de semana con su pinta menos glamurosa. Sin la purpurina de Alves, Ibrahimovic e Iniesta, con un rato de Xavi, algunos latigazos de Messi y mucho Bojan, despachó al Athletic la noche que Guardiola alineó a más pretorianos que artistas.
El Barça pasó página sin mucho sudor, lo mismo que el conjunto blanco en Santander. El mazo de Cristiano e Higuaín es la gloria para el Madrid, que llega al partido de los partidos con el cuchillo entre los dientes y sin margen de error.
Después del enésimo patinazo en la Liga de Campeones, Chamartín ha perdonado un juego gris porque el equipo va como un tiro y en la Liga nadie le tose en casa. En Santander dio un par de bofetadas y se dejó llevar sin muchos ánimos el resto del juego.
Pellegrini recuperará el compás de Xabi Alonso y quién sabe si la varita del imprevisible Guti para intentar acabar con el fantasma del 2-6 y la exhibición azulgrana del año pasado. En nada se parece aquel Madrid al de ahora. El Barça es casi el mismo, salvo que ha cambiado el fuego de Eto’o por la torre de Ibra.
El duelo admite tantos análisis como aristas tienen los equipos. No hay dos jugadores más distintos que Messi y Cristiano como dos conjuntos y dos modos de entender el fútbol tan dispares como el Madrid y el Barcelona.
El sprint es tan taquicárdico que hasta se mira cada gol a favor y en contra por si al final hay que sacar la calculadora. Los dos han llegado a mil por hora. Y ya no se puede frenar.
CURIOSIDADES DEL CLÁSICO
Después de 157 encuentros, los Real Madrid-Barcelona esconden muchas cosas y desde la primera vez que se enfrentaron en el campeonato, el 17 de febrero de 1929, ha habido muchas anécdotas y curiosidades, desde las mayores goleadas hasta el resultado más repetido o la pugna de ambos clubes por Di Stéfano.
Real Madrid-Barcelona es siempre un encuentro emocionante. Se enfrentan los dos equipos más laureados de la Liga española y ambos cuentan con numerosos aficionados en España y fuera de sus fronteras.
Pero este clásico es especialmente importante. Para los dos equipos supondrá un punto de inflexión en el campeonato. Con la victoria, el Real Madrid quedará como líder solitario y se metería de lleno en la lucha por la Liga, mientras que un triunfo del Barcelona invertiría los papeles y estaría más tranquilo en el tramo final del campeonato.
Pero los clásicos no son nuevos. El Real Madrid y el Barcelona tienen mucha historia y muchas curiosidades. La primera vez que se enfrentaron fue el 13 de mayo de 1902 en la competencia que posteriormente se llamaría Copa del Rey. Los azulgranas vencieron 1-3.
Sin embargo, la primera vez que se enfrentaron en Liga el Real Madrid y el Barcelona fue el 17 de febrero de 1929, en la segunda jornada de la temporada 1928-29, en el campo de Las Corts. Los blancos vencieron por 1-2,con doblete de Morera, mientras que Parera fue el autor del gol azulgrana. Pero en el partido de vuelta de la jornada once, los catalanes ganaron 1-0 en el primer clásico en territorio blanco, el 9 de mayo de 1929, en el estadio de Chamartín.
Las estadísticas son favorables para el Madrid, ya que en total se han jugado 157 partidos entre estos dos importantes clubes en la Liga y los blancos han vencido en 68 ocasiones, los culés en 59, y el encuentro terminó en empate 30 veces.
Cuando juegan en el Santiago Bernabéu, el balance es claramente positivo para los blancos, donde el Real Madrid se ha llevado la victoria en cincuenta ocasiones, ha perdido catorce encuentros y empatado otros catorce.
La última vez que ambos equipos se enfrentaron en el Bernabéu fue el 5 de mayo de 2009. Barcelona jugó un gran partido y terminó propinándole una goleada histórica de 6-2.