Tegucigalpa, Honduras.

En 2012 un cáncer de ganglios linfáticos no le ganó el partido de su vida. El doctor en medicina general de 68 años dirige como entrenador profesional desde 2017 y ahora es el turno en el banquillo de la Selección de Honduras.

Hijo del farmacéutico y político José Elías Názar Romero, creció inculcado por la pasión del deporte de su padre, fallecido en 2020.Sus hermanos Elías y Amnel jugaron bajo los tres postes, pero fue Salomón quien dio ese paso sorpresivo en la familia. Sin olvidar que su hermana Amelia destacó en el baloncesto.

Primero lo primero en la familia, el estudio. Esto llevó a Salomón a graduarse de doctor en medicina general y luego llegó el deporte.

Los Pumas de la Unah le abrieron las puertas en 1972, fue portero titular. Su larga trayectoria le valió para jugar en la aclamada Selección de Honduras que conquistaría el título de Concacaf y clasificaría al Mundial de España 1982, fue el suplente del Tile Arzú, pasó también por Olimpia y Motagua.

Le llegó la hora de colgar los guantes y fue cuando empezó su nueva etapa como directivo de los Pumas, es llamado el Turco de forma cariñosa y también por doctor.

Luego comenzó a ser catedrático en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, conocido por su trayectoria en el fútbol dirigió al club estudioso a nivel amateur, pero en 2010 obtuvieron una plaza en la Liga de Ascenso, Salomón Názar no lo pensó dos veces y se hizo cargo del banquillo.

Nazar junto al Macho Figueroa en plena concentración con la Selección de Honduras en el Mundial de España 1982.

Cáncer

El 2012 lo marcó, fue diagnosticado con cáncer de ganglios linfáticos, siguió al pie de la letra el tratamiento hasta superarlo, pero no le resultó fácil.

Siete años después condujo a los Lobos al primera ascenso de su historia y hasta el día de hoy el club permanece en la élite.

El Victoria contrató sus servicios como una cura para evitar el descenso y lo logró. Demostrando su capacidad de conocimiento con el futbolista hondureño y obteniendo clasificaciones a liguillas con planteles limitados, el nombre de Salomón Názar se quedó.

Hoy le llega el turno de volver a la Selección, pero como un técnico que tratará de aprovechar el interinato y convencer.