06/02/2026
06:52 AM

Roger Espinoza se queda con el dueño de hondureños en la MLS

  • Actualizado: 28 mayo 2012 /

Kansas City ganó 2-1 al San Jose. Roger Espinoza fue amonestado por una falta a Marvin Chávez.

El Sporting Kansas City con mucho oficio y entrega volvió al triunfo después de cuatro fechas y se impuso por 2-1 al San José Earthquakes por la duodécima jornada de la MLS, en la que destacó el duelo entre los hondureños Roger Espinoza y Marvin Chávez.

Espinoza, con el Kansas City, jugó de titular al igual que su compatriota Chávez, con el San José. Ambos catrachos se vieron las caras en el estadio Livestrong Sporting Park.

El mediocampista hizo un buen trabajo, y cuando tuvo la oportunidad de marcar al 'Hijo del Viento' no dudó en entrarle con fuerza. Espinoza le cometió una falta a los 29 minutos a Chávez y recibió tarjeta amarilla.

Roger salió de cambio a los 92 minutos para derle el espacio a Paulo Nagamura. Marvin, por su parte, jugó todo el encuentro. Únicamente el primer está entre los convocados de la Selección Nacional para los amistosos y primeros juegos eliminatorios.

LOS GOLES

Sporting Kansas City inauguró el marcador a los cinco minutos de juego. Una combinación de Kei Kamara con C.J. Sapong sirvió para que el local capitalizara un dominio abrumador en el comienzo del partido.

El gol poco cambió la disposición del partido. Kansas City siguió dominando las acciones en busca de un segundo gol que asegurará la victoria.

San José solo tuvo un remate Steven Beitashour que el guardamete Jimmy Nielsen despejó al saque de esquina cuando se acercaba la media hora de juego. El segundo gol de KC llegó al minuto 38 con un brillante cabezazo de Kei Kamara.

Para el segundo tiempo, San Jose se paró mejor aún que con poco poder ofensivo. KC siguió dominando pero mostró cansancio ante tanto esfuerzo. Al minuto 71, el volante Simon Dawkins empalmó un buen remate en el borde del área para apretar el marcador.

Ante la amenaza de la visita, el Sporting volvió al comando con los últimos alientos y pudo preservar un merecido triunfo.