Ya se rumora en la capital que si Reynaldo Clavasquín no encuentra la manera de vencer mañana al Victoria dejará de ser el técnico del Motagua.
El estratega se mantiene en su cargo a pesar de la derrota 1-0 con Platense, el pasado domingo en el estadio Excelsior. Los azules son octavos en la tabla general tras 2, triunfos, 2 empates y 4 derrotas.
“Qué estamos haciendo mal, es una pregunta que me hago a diario y lo que menos quiero es que nos equivoquemos. Si me toca irme pues lo asumo porque defiendo al jugador, aunque ellos tienen su grado de responsabilidad. Solo los cobardes renuncian y no soy así”, dijo el técnico.
Reynaldo sabe quiénes son los jugadores que están poniendo empeño en los partidos y quiénes juegan casi parados, sin embargo, no culpa a nadie individualmente. “Venir a señalar personas no es lo correcto y no lo voy a hacer, eso se habla internamente para poder revertir este problema. Me incomoda que no podamos mantener esa regularidad, por ratos tenemos una consistencia, pero luego la perdemos”.
Según el estratega sus dirigidos andan sin personalidad en el campo, “teníamos un equipo sólido en defensa, con un mediocampo que construía y en ataque teníamos llegada y concretábamos. Todos se preguntan por qué no jugamos igual al año pasado y es que el estado de ánimo es diferente y un momento difícil para nosotros.
Los peores son los perdedores, en esta competencia que demanda un alto rendimiento nosotros estamos debiendo por muchas razones en lo futbolístico y en rendimiento”.
La prueba de fuego es mañana contra los jaibos y asegura Clavasquín que desmayarán pese al mal momento, “ganando este partido nos recuperamos y tenemos que iniciar la segunda como si fuera la vuelta de las verdades”.
En caso de un nuevo fallón, se mencionan como posibles entrenadores a Ramón Maradiaga, Juan de Dios Castillo (mexicano) y Mario Zanabria (argentina).
En Motagua el ambiente está tenso, ya se habla hasta de separaciones de jugadores si los resultados siguen siendo malos.
“Se va a empezar a tomar medidas más drásticas”, adelantó Nelson Abdalah, gerente del club.
“Se estaba esperando una mejor actitud, pero no hay cambio. Ellos tienen que ser sinceros, si solo están por pasar el mes mejor que le den chance a otros que quieran jugar, si es posible reservistas o de la Liga Mayor”, comentó.