Vino y se fue. Explotó y se calmó. Dijo de todo y se retractó, eso fue sólo algo de la casi trágica historia que pasó Julio César 'Rambo' de León con la Selección de Honduras la madrugada del jueves 4 de septiembre estando a sólo dos días del crucial encuentro ante los canadienses que será hoy.
Rambo de León será el gran ausente de ese encuentro. El volante dijo que 'me interesa más mi equipo que la Selección, acá no se interesan en la recuperación de uno'.
Eso llegó a los oídos del entrenador de Honduras, Reinaldo Rueda, quien no soportó los comentarios del también centrocampista del Parma y lo mandó de regreso.
Así que el volante tendrá que darse cuenta vía internet el resultado del encuentro ante Canadá y a pesar que fue el anotador del único gol de la Selección el pasado 20 de agosto en el estadio Azteca, Rueda no lo perdonó y tendrá que regresar.
'Aquí en la Selección gastan el dinero en cosas innecesarias, no en maquinarias que se utilizan en Europa para recuperar a los jugadores. Pienso que todavía estamos en la era de los cavernícolas en Honduras', mencionó Rambo, lo que hizo que Rueda lo mandara de regreso para Italia.
Rueda
El seleccionador Reinaldo Rueda habló en torno al caso, aunque en primera instancia aseguró que 'Rambo sale porque está lesionado y no podría recuperarse para el juego ante Canadá'.
Sin embargo, en conferencia de prensa el jueves por la mañana manifestó que: 'Se equivocó Julio, se equivocó, porque creo que la tierra de uno, la bandera de uno, está por encima de todo, se precipitó en esas declaraciones, él lo sabe y lo reconoció', mencionó el timonel catracho.
'Es una pena que un hombre público, que es muy querido, quizás el más querido de Honduras, es el jugador estandarte, tenga este tipo de declaraciones porque no le vienen bien al pueblo, a la Selección, a los niños', continuó diciendo.
Ésta es la primera vez que Rambo de León es separado de la Selección; sin embargo, ya ha estado envuelto en varios escándalos siempre vinculados a sus declaraciones explosivas. Rambo tiene que recapacitar porque es posible que en un futuro te necesiten.