San Pedro Sula, Honduras.

El Fútbol Club Motagua se consagró la tarde de este domingo como el nuevo campeón del fútbol hondureño. Los azules perdieron 2-0 ante Real España, pero con un global de 3-2 son los campeones.

Los dirigidos por la “Tota” Medina sufrieron en el estadio Olímpico de San Pedro Sula, pero el 3-0 que consiguieron en la final de ida el pasado domingo en Tegucigalpa.

La máquina fue amo y señor de la final manteniendo en zozobra constante a Motagua pero perdonó y así no se ganan campeonatos. Los azules se mantuvieron de rodillas durante 90 minutos en el Olímpico, y gracias a la renta 3-0 de la ida, lograron levantar la copa 18 tras un vibrante compromiso en el Olímpico de San Pedro Sula donde cayeron 2-0.

Fue una locura el coloso sampedrano. Rocca fue el gran villano, el goleador sin corona que tuvo en el cuello del rival en la guillotina, pero cuando iba a dejarla caer, se llenó de nervios y le perdonó la vida.

Esto fue el anuncio del sufrimiento que viviría el ciclón que celebró por lo alto porque tuvieron que dejar sangre en la cancha para doblegar a los aurinegros.

El Motagua celebró en el estadio Olímpico la obtención de su Copa 18.

La Tota Medina no encontraba qué hacer, Licona se agigantaba con las atajadas, Ángel Tejeda y Roberto Moreira no tuvieron acciones de peligro, pues el trabajo fue de los defensores que tuvieron que multiplicarse y cada balón aéreo generaba angustia en la afición motagüense.

Iniciando el juego apareció un derechazo desde afuera del área de Benavídez y como en el juego de ida, Marlon Licona se estiró a su derecha, metió el guante y la mandó al tiro de esquina. Los azules no encontraban como salir, la máquina los presionó desde el pitazo inicial hasta que todo se fue disuadiendo.

Motagua sufría. En 15 minutos del primer tiempo ya eran cuatro acciones de peligro. Ramiro Rocca tuvo la más clara, tras recibir un pase de espaldas al marco, el argentino se dio vuelta y rematando de zurda de forma increíble la tiró afuera de la portería de Licona.

Real España puso contra las cuerdas al Motagua. Ramiro Rocca anotó lo que era el 2-0 parcial de la máquina.

Que increíble como los aurinegros no aprovecharon cuando tuvieron a tiro poder doblegar al azul.

Yeison Mejía por la derecha, Benavídez por la izquierda, mantuvieron en zozobra constante al ciclón que se arropó en el 3-0 de la ida para venir a defenderse a San Pedro Sula.

Héctor Vargas se mantuvo de pie animando a su equipo que se fuera al ataque. Cada minuto era una constancia pero que al final no le dio frutos; Motagua se defendió con todo y evitó que le marcaran.

Denil Maldonado se fue en blanco, Rosas le ganó la posesión al puntearle la pelota y el zaguero azul cuando levantó el pie, se lo puso en la cara y el silbante Selvin Brown pitó penal.

El estadio estalló y llegó el argentino Ramiro Rocca, y de fea forma remató machucado y erró. Marlon Licona se agigantó y lo detuvo; el guardián azul no dio rebote y calló a los aurinegros.

La máquina era mejor, los azules no sabían qué hacer. El ímpetu seguía llegando al marco de Licona que no cedía.

Pero tuvo que ser tras una jugada corta de tiro de esquina que Yeison Mejía sirvió a Carlos Mejía, el cipote de Choloma levantó centro y apareció en el área como un nuevo, Devron García que se lanzó de volea para abrir el marcador.

Locura. No, Real España no bajó la presión. Ramiro Rocca tuvo la revancha. El que fue figura en los primeros minutos, el portero Marlon Licona, falló, los nervios lo traicionaron. En un tiro de esquina de Benavídez, salió y soltó la pelota, el rebote le quedó a Ramiro Rocca que de puntilla la mandó a guardar.

Devron García se encargó de abrir el marcador en la Gran Final.

COMPLEMENTO

Cuando la realeza estaba por buscar el empate, llegó una de las peores noticias. Se tironeó Jhow Benavídez, el jugador diferente que creó peligro constantemente.

De allí en adelante, el cuadro de Héctor Vargas se partió en dos y no fue el mismo del inicio del partido.

Los cambios cambiaron el funcionamiento. El partido se volvió trabajado, muy disputado con el trabajo de Héctor Castellanos que ingresó de cambio y se sumó al trabajo que estaba haciendo Jonathan Núñez y Juan Delgado.

Lamentable

Cuando el juego finalizó (2-0, 2-3 en el global ganó Motagua) la mega barra se saltó los portones de Sol Norte e ingresaron a la cancha con la intención de cruzar el terreno de juego y dirigirse hacia Sol Sur, donde se ubicaba la afición del Ciclón Azul.

Los aficionados lanzaron piedras, y demás artefactos a los hinchas visitantes, siendo esto imposible de ser prevenido por la Policía Nacional, que de nuevo, aún con múltiples simulacros y estrategias para evitar el vandalismo, fue incapaz de brindar seguridad a la afición y los jugadores en su hábitat natural.

Apenas gozó el club Motagua de un minuto de gloria en el césped cuando tuvieron que correr por su vida hacía la entrada de los camerinos.

Posteriormente, se escucharon cuatro disparos dentro del complejo, cuando a su vez los cientos de policías que finalmente aparecieron hicieron regresar a los inadaptados a la localidad de sol norte.

Unos aficionados del Real España ingresaron al estadio Olímpico y se vivieron minutos de terror tras el pitazo final.

Vuelve a reinar

El Motagua de esta manera ha vuelto a la cima. Los azules una vez más han alcanzado la gloria tras conseguir el título número 18 en toda su historia en la Liga Nacional de Honduras venciendo al Real España de Héctor Vargas.

Las águilas son el segundo equipo más ganador del fútbol hondureño, por detrás del Olimpia, que suma 34 en total.

La plantilla del Motagua en el momento que alzaban la Copa.