Roma, Italia.
El delantero españo Álvaro Morata de la Juventus en una de las referencias en el ataque del club italiano y el pasado fin de semana demostró su calidad previo al triunfo que obtuvieron contra el Milan.
Esta vez el ariete sorprendió a todos al hacer malabares con un chicle junto a su compañero de vestuario Simone Zaza, ambos jugaron durante un calentamiento hasta que el español de la 'vecchia signora' se lo introdujo, previo pase de su compañero en la boca.
Una manera más de matar el tiempo para los momentos antes a disputar un encuentro. Morata y Zaza parece que se lo pasaron en grande.