San Pedro Sula, Honduras.

Con fuertes aplausos, las cámaras encima y docenas de medios presentes, Mauricio Dubón arribó a Honduras por primera vez tras conquistar la Serie Mundial.

Tres semanas luego de su histórico logro con los Astros de Houston, el pelotero de 28 años retornó a su casa San Pedro Sula, ya con las vacaciones finalizadas, para prepararse de cara a la próxima temporada en la primavera del 2023.

La llegada de Dubón a tierras catrachas viene acompañada de una linda actividad, la cena benéfica del 2 de diciembre con finalidad a dar apoyo a dos entidades No Gubernamentales: Fundación Hondureña para el Niño con Cáncer y Hogar Hermanas de Jesús Buen Samaritano.

Para hablar profundizar en su obra de buena fe, así de como de otras inquietudes de los medios, el pelotero de Grandes Ligas concedió una rueda de prensa donde hizo énfasis en lo que siempre hace: llegar donde él está no es siempre.

Mauricio Dubón llegó acompañado por su esposa Nancy Herrera y dos mascotas.

¿Qué sientes de diferente al venir a Honduras ahora como campeón del mundo?

“Diferente nada porque vuelvo al mismo lugar donde me críe. Es muy bonito tener todas cámaras enfocándome y aprovecharlas para algo bueno como la cena benéfica donde recaudaremos lo máximo que hemos alcanzado. Lo mejor que me ha traído (ganar) la Serie Mundial es que puedo ayudar a las personas”.

Mensaje a la gente para que asistan al evento

“Que vayan porque cuando yo crecí nunca miré actividades así y como me gusta ayudar, aprovecho a dar este mensaje estando enfrente de las cámaras y micrófonos. El 100% de las ganancias serán para las dos fundaciones. Será una noche olvidable ya que, aunque la mayoría gente no sabe, llegarán varias figuras, habrá shows y música buena”.

Los niños de Honduras ya no quieren ser como las grandes figuras de la MLB, sino que Mauricio Dubón.

“Es increíble porque creciendo yo nunca tuve esa imagen de a quién poder seguir. Ahora tengo esta responsabilidad en la que los niños me ven actuar dentro y fuera del campo, así como hacer eventos como la cena benéfica, donde enseño a aprovechar la posición de uno para hacer cosas buenas. La misión siempre ha sido tratar de ayudar más al béisbol en el país y más ahora que las cosas salen como uno quiere, por lo que la cena solo es un comienzo. Que los niños vean que lo logré saliendo del lugar donde ellos están; es difícil, pero no imposible”.

Estas dos chicas se tomaron una fotografía con el beisbolista hondureño Mauricio Dubón.

Objetivos a futuro

“Mis retos son seguir haciendo lo mismo, mantenerme saludable porque eso es fundamental en este deporte. Para los jóvenes de Honduras que sueñan con jugar en Grandes Ligas, gracias a Dios que ellos me ven ahora y saben que no es imposible. Nunca se rindan. Esto parece un sueño, y yo soñaba con esto y sabía que podría lograrlo”.

Recuerdos sentimentales

“Cuando estoy dentro del campo de juego, me pone sentimental los recuerdos de cuando vivía en la Colvisula y me iba en bus hasta La Lima para poder entrenar, a veces iba solo y algunos se reían por ello, pero sabía que daría resultado. Dios me ha puesto en esta posición para poder ayudar a la gente como con la cena.

“Después de entrenar guardaba dinero de la comida, 10 lempiras, para comprar churros y fresco y no cenaba en la casa ya que estaba lleno (risas). Me puse a llorar por eso cuando gané la Serie Mundial porque todo dio resultado. Todos mis recuerdos de niño no se me olvidan”.

La familia que me adoptó en Estados Unidos tienen mi respeto, son mi mamá y papá, incluso fueron a la Serie Mundial. Gracias por el apoyo que me dieron, me enseñaron a ayudar a la gente y se está reflejando ahorita. Tratamos de aprovechar este momento para ayudar a más de cinco mil personas entre las dos fundaciones.”

Mauricio Dubón revela actividades que hará en Honduras

¿Dónde estará durante su tiempo en Honduras?

“Vengo a entrenar porque ya las vacaciones ya se tomaron. Pasaré el tiempo con familia, en los campos, los lugares donde siempre ha ido. Donde podrán ver cómo soy y disfrutando, será en la cena benéfica”.