26/01/2026
06:48 PM

La maldición de Fuwa

Los Fuwa, las cinco coloridas mascotas de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, representan a cinco elementos de la naturaleza sobre los que, según un rumor muy extendido entre el supersticioso pueblo chino, han hecho pesar una maldición causante de las últimas desgracias.

Los Fuwa, las cinco coloridas mascotas de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, representan a cinco elementos de la naturaleza sobre los que, según un rumor muy extendido entre el supersticioso pueblo chino, han hecho pesar una maldición causante de las últimas desgracias.

Beibei, un pez, simboliza el mar, JingJing, un oso panda, simboliza el bosque, Huanhuan, la llama olímpica, es el fuego, Yingying, el antílope tibetano, es la tierra, y Nini, la golondrina, el cielo.

Formados todos por un nombre rítmico de dos sílabas, como los que suelen dar a los niños en China para expresar afecto, juntos forman la frase 'Bei Jing Huan Ying Ni', que significa 'Beijing le da la bienvenida' en un mensaje de 'amistad, paz y buena voluntad' a los niños del mundo, según la organización.

Pero la serie de desgracias y catástrofes naturales que ha azotado durante lo que va de año a China ha hecho surgir en la calle, y sobre todo en los blogs de Internet, la creencia de que, de una u otra manera, las mascotas tienen algo que ver con esos desastres.

Siguiendo la supuesta maldición de los Fuwa, Jinjing representa el terremoto de mayo en Sichuán, la zona donde viven los pandas. Huanhuan, el fuego, es la antorcha olímpica, cuyo relevo sufrió todo tipo de desventuras en su recorrido hasta Pekín.

Yingying, el antílope tibetano, simboliza las manifestaciones y la represión en el Tíbet en marzo y Nini se relaciona con el accidente de tren de abril en Shandong, región de la que proceden las tradicionales cometas en forma de golondrina que lleva en la cabeza.

El influjo maligno de Beibei no está del todo claro, aunque hay quien lo relaciona con las nevadas de enero porque el pez representa al sur de China, donde se concentra la pesca y que fue la zona más damnificada por las heladas.

Los más optimistas señalan que, si es así, ya se han cumplido todas las maldiciones, con lo que China está lista para afrontar con serenidad los Juegos Olímpicos.

Beibei, azul como el mar, JingJing, negro como el panda, HuanHuan, rojo como el fuego, YingYing, el antílope naranja, y Nini, la golondrina verde, comparten los colores de los aros olímpicos.

Bienvenida

Las cinco mascotas darán la bienvenida a todos los extranjeros desde su llegada al aeropuerto, donde unos Fuwa robotizados podrán mantener conversaciones básicas con los turistas, darles indicaciones e incluso cantar canciones en chino y en inglés.

Soñada

En cada rincón de la ciudad y de las instalaciones olímpicas, las enormes mascotas Fuwas esperan a los miles de atletas y espectadores, junto con el logotipo de los Juegos, el 'Pekín danzante' y los sempiternos aros olímpicos.

Recuerdo

Entre los múltiples objetos que nunca faltan, los visitantes podrán comprar peluches, bolígrafos, globos y un sinfín de productos de 'merchandising' con las imágenes de los cinco muñecos, recuerdos de los primeros Juegos Olímpicos en suelo chino.