18/05/2024
10:57 AM

Rubio y su vida en África: brujería y falta de comida ¿adiós a la Selección?

El mediocampista habló con LA PRENSA de su aventura por Angola donde está por cumplir un años de su llegada.

San Pedro Sula, Honduras

No es una decisión sencilla tomar el reto de emigrar al fútbol africano, especialmente cuando la mayor parte de tu vida ha estado en Europa, pero el catracho Jonathan Rubio, se llenó de valor para vivir nuevas experiencias y explorar un mundo lleno de misterios.

El sampedrano está por cumplir un año desde que fichó por el Atlético Petro de Angola y en está temporada está disfrutando de un momento dulce; titular inamovible, artífice de siete goles, su club está invicto y confianza a topo para el jugador de 27 años.

Rubio Toro sostuvo un mano a mano con Diario LA PRENSA para platicar de todo un poco desde las vivencias que le ha tocado experimentar en tierras angoleñas hasta opinar de la actualidad de su querido Real España.

El exmiembro del Académica de Viseu sorprendió al relatar como algunos rivales de su equipo hacen todo tipo de brujería para sacar ventaja sobre ellos, las revelaciones son sorprendentes.

Jonathan Rubio lleva siete goles en la temporada en Angola.

Además, contó lo que más le ha sorprendido desde que llegó a Angola, admitió que le gustaría jugar en algún momento en la Liga Nacional y vestir los colores del Real España. Y no desaprovechó para dejar claro que un regreso a la Selección de Honduras lo ve de lejos; sin embargo, no le quita el sueño como años atrás.

LA ENTREVISTA CON JONATHAN RUBIO

¿Cómo ha sido tu vida en Angola?

Ha sido un cambio muy grande el pasar de Europa a África. La verdad que Angola me ha recibido muy bien, las personas con las que convivo, el club. Estoy muy sorprendido con la estructura de los estadios aquí. Hay muchos cambios, pero cuando Dios abre una puerta él mismo se encarga de que todo se acomode en su lugar.

¿Con qué te has encontrado allá?

Hay mucha cultura portuguesa, cuando yo llegué tenía mucho temor, porque me preguntaba cómo iba a ser la comida aquí, las costumbres y muchas cosas, pero ha sido fácil porque hay mucho portugués, la comida no cambió en nada para mí porque sigo comiendo lo mismo que comía en Portugal. También hay muchas cosas que se comen en Honduras como platanos o frijoles. El clima siempre es agradable está entre 25 grados.

¿Qué te ha sorprendido de Angola?

Aquí hay mucho dinero, por un lado, pero por otro hay demasiada pobreza. Eso es de lo que más me ha impactado y es una experiencia que la voy a llevar toda mi vida, en Honduras hay mucha gente pobre; sin embargo, aquí en Angola hay cosas muy fuertes, miras niños jugando con ratones, niños de cuatro años cuidando a sus hermanitos de dos todo eso ha sido bien fuerte. Eso le enseña a cualquiera a valorar mucho más las cosas porque estamos aquí tranquilos gracias a Dios y a un kilómetro hay niños así.

Rubio se siente cómo jugando en Angola.

¿Es duro presenciar eso?

Sí, esos niños les das un plato de arroz y te abrazan. Te hace pensar cosas como pucha yo me estoy quejando por tonteras y teniéndolo todo en los equipos. En lo personal me ha tocado mucho y me ha hecho ver la vida diferente.

Y en lo deportivo ¿qué has visto diferente?

En los partidos, los compañeros siempre están bailando, la gente aquí es tan alegre con poco y sorprende. La afición también siempre bailando, las barras son pura danza, algo diferente a Europa o América, sus vestimentas los caracteriza.

¿No te ha tocado hacer bailes de esos?

No, ja, ja, ja, yo soy malísimo para bailar.

Yo sé que tú eres muy creyente de Dios ¿te ha tocado llevar la palabra del señor allá?

Sí, con los compañeros tenemos un discipulado, oramos antes de los partidos y tenemos un bonito grupo de oración. Cuando llegué quise hacer eso y ellos lo vieron con buenos ojos. Somos como 10 compañeros que tenemos el grupo de estudio de la palabra. Eso es muy importante porque aquí hay mucha brujería y creo que por eso Dios me mandó aquí, para traer su palabra, y hemos visto cambios de vida. Por ejemplo, fuimos a jugar a Congo hace unos días y el terreno estaba lleno de sal gruesa, los jugadores hacían sus rituales, a tocar los marcos, mover las redes y a invocar cosas, es un tema muy serio eso de la brujería.

¿Qué pasó por tu cabeza la primera vez que viste eso?

Asusta un poco, pero sabemos que los hijos de Dios no nos afectan nada, eso sí, hay que estar orando. El último equipo con el que jugamos en la Champions de África hubo unos aficionados que entraron al campo y metieron unas cosas a la portería de ellos. Aquí hay muchas historias de esas.

No me dijiste el platillo más extravagante que has comido.

Fue el Funge, un platillo típico de Angola, es como un tipo de masa con carne y frijoles amarillos. Es fuerte para el que no está bien del estómago.

¿Cómo es tu día a día por allá?

Me levanto a las 6:00 am, salgó al entreno y me tardo más de una hora en llegar porque el tráfico es pesado. Hay muy buenas condiciones en nuestra sede. Desayuno y almuerzo con el equipo, luego estoy con mi esposa, amigos y voy a la iglesia. Aquí es muy bonito para vivir, es una de las ciudades más caras, hay playas y todo está muy bien.

Estás atravesando un gran momento con el Atlético Petro ¿cómo te sientes?

Sí, en el campeonato local estamos invictos, somos terceros con varios partidos menos y esperamos que lo podamos ganar. Tuvimos la Champions de África y la Superliga. En lo personal estoy contento con mi actuación, he tenido un gran año y esperemos poder levantar la copa. Sería mi primer campeonato profesional.

¿Cómo es el fútbol en Angola?

Muy físico, rápido, todos los jugadores son fuertes. Así como hay estadios de primer muy hay campos complicados. La liga es compleja.

¿Cuáles son tus objetivos más allá de querer ser campeón en Angola?

En el fútbol es complicado dar panoramas a futuro. Por experiencia lo digo uno dice quiero hacer esto o lo otros, pero Dios tiene sus planes.

¿Queres hacer una carrera en África?

Nunca se sabe. Estoy muy contento en este momento aquí, una de las cosas por las que vine fue porque aquí en África hay muy buenas condiciones económicas. El club me ha valorado mucho y me queda un año de contrato. Si me preguntan si voy a regresar a Europa pronto no lo sé.

¿Cómo va funcionando tu equipo de fútbol base en Honduras?

Sabemos que lástimosamente en el país carecemos de una buena formación de chicos y nuestra idea es darles enseñanzas tipo europeo. Queremos ser un puente para que estos muchachos tengan una experiencia de alto rendimiento a nivel mundial. Hay muchos alumnos en Honduras y Portugal, esperemos seguir creciendo.

Jonathan Rubio jugó en la eliminatoria rumbo al Mundial de Qatar 2022.

Cambiando de tema. Quiero preguntarte: ¿En algún momento piensas en jugar en Honduras?

Uno no puede decir nunca porque nunca sabes las vueltas de la vida. Me gustaría jugar en algún momento en Honduras, eso sí, ahora mismo lo veo lejos. Ojalá un día se me pueda dar esa oportunidad. Si fura en Honduras me gustaría jugar en la Máquina. Siempre he dicho que soy Real España.

¿Querés cortar la sequía?

Sí. Siempre paso pendiente del equipo y de la Liga Nacional. Estamos sufriendo por la Máquina, ojalá fuéramos campeones. Real España hace mucho no pasa por su mejor momento, están lejos de estar en el lugar que se merecen. Las cosas no se ven que mejoren. Quiero que el equipo salga de ahí y que pueda levantar un título lo más rápido posible.

Y sobre la racha de 45 partidos sin perder de Olimpia ¿qué opinas? ¿Está tan lejos de los demás?

Hay que darle mucho mérito a Olimpia, el profesor Troglio ha hecho un gran trabajo, ganar tantas veces no es casualidad. Ellos hacen muchas cosas bien, sus jugadores pueden ser titulares en cualquier lugar y son muy contantes. A eso hay que agregarle que los demás equipos están muy lejos de ellos, pero es más merito de Olimpia. Creo que Olimpia será otra vez campeón.

Han pasado más de dos años desde tu último partido con la Bicolor ¿Qué pasa por tu cabeza?

Ya le perdí la ilusión a la Selección, ya no es algo que me quita el sueño como antes, recuerdo cuando era más joven anhelaba demasiado ir a la Selección. Mi última participación creo que fue el primer tiempo ante Estados Unidos en la eliminatoria y después no volví. Han pasado varios entrenadores y no volvía a ser tomado en cuenta. Si yo hubiera pensado en la Selección nunca hubiese venido a África.

¿Por qué crees que te borraron de la H?

No sé. No voy a estar diciendo es culpa de este o del otro. Es raro porque si vemos los partidos que jugué no estuvieron mal, tal vez uno que no hayas hecho bien las cosas, pero es normal. Yo respeto las opiniones de los entrenadores porque sé que no depende de uno y sé que muchas veces no es solo jugar bien. Estoy tranquilo la verdad.

¿Será que estar tan lejos es el motivo?

Yo estuve jugando muchos años en segunda división de Portugal y no era convocado, es más, criticaban mucho la segunda división de Portugal. Nunca tomé una decisión pensando en la Selección porque yo me debo a mi equipo. Un día estás y otro no te toman en cuanta.