El Mundial de fútbol femenino tuvo un sábado de emociones intensas con la inesperada eliminación del anfitrión, vigente bicampeón y gran favorito, Alemania, sorprendido por Japón (1-0) en cuartos, en que Francia le ganó a Inglaterra (4-3 en penales tras 1-1).
El torneo queda sin reina y muy abierto, rompiendo el guión de un tercer título consecutivo para las germanas, señaladas por todos como las grandes aspirantes a levantar el trofeo el 17 de julio en Fráncfort.
Brasil y Estados Unidos, que se enfrentan hoy entre sí en unos cuartos explosivos, se perfilan ahora como los grandes candidatas, sin olvidar a Japón, avalado por su gran éxito sobre las locales.
Esta derrota pone fin a una racha triunfal de 15 partidos seguidos sin perder de la Selección alemana en mundial femenino desde que cayó en los cuartos de final de Estados Unidos 1999.
En el otro partido del día, Francia fue el gran triunfador, logrando el primer pase de su historia a las semifinales de esta competición y con ello su primera clasificación para los Juegos Olímpicos, tras superar a Inglaterra (4-3 en penales tras 1-1).
Hoy se disputarán los últimos cuartos de final, Suecia-Australia, cuyo ganador se verá el miércoles con Japón en semifinales, y Brasil-Estados Unidos, que decidirá el adversario de las francesas.