¡Se revolvieron las avispas en Choluteta! El partido entre los Lobos UPNFM y Estrella Roja por la jornada 3 tuvo un momento insólito cuando estaba por finalizar el primer tiempo en el Estadio Emilio Williams.
El árbitro Yony Sánchez se vio obligado a detener las acciones por un enjambre de avispas en pleno partido. En las imágenes se puede apreciar cuando el silbante se tira al suelo con el resto de jugadores para evitar la picaduras.
La repentina invasión de los insectos tomó por sorpresa tanto a los futbolistas de ambos conjuntos como al cuerpo arbitral. Ante la amenaza inminente y el riesgo de sufrir picaduras masivas, los deportistas no tuvieron más opción que reaccionar con rapidez, lanzándose pecho a tierra sobre el césped del recinto deportivo para intentar resguardarse de la nube de avispas que sobrevolaba la cancha.
Las imágenes del partido mostraron una escena tan insólita como dramática, con decenas de jugadores tendidos completamente inmóviles sobre el terreno de juego. El protocolo de emergencia improvisado buscaba evitar movimientos bruscos que pudieran alterar aún más al enjambre, mientras los integrantes de los banquillos de suplentes y el personal del estadio buscaban refugio en los camerinos.
A pesar de la rápida reacción de los deportistas, el incidente no dejó un saldo completamente blanco. De manera preliminar, se informó que el guardameta del Estrella Roja, Moreira fue uno de los afectados por el suceso, habiendo recibido picaduras durante la irrupción de los insectos, por lo que requirió asistencia inmediata por parte del cuerpo médico para evaluar su condición física.
El cuerpo arbitral decidió suspender momentáneamente el desarrollo del compromiso hasta que pasaron las abejas. La situación generó asombro entre los aficionados presentes en el inmueble, quienes observaron con incredulidad la manera en que un evento natural alteraba el flujo normal del partido.
Afortunadamente, tras varios minutos de incertidumbre, la calma volvió a las instalaciones del estadio. Este peculiar episodio se suma a la lista de anécdotas más extrañas registradas en los campos del balompié hondureño, donde el factor sorpresa esta vez no vino de una jugada colectiva, sino de la propia naturaleza.