Comandado por Joel Mackenzie, Policía Nacional se deshizo 91-89 de Nacional de Ingenieros y se coronó campeón por sexta vez de la Liga Superior de Baloncesto.
Mackenzie fue el máximo encestador de la noche por parte de los policías y fue fundamental para obtener el triunfo. Pero sería injusto dejar a cualquiera que conformó la quinteta campeona porque todos dejaron el corazón en la cancha.
Fue un partido bastante cerrado, un juego de ida y vuelta, el marcador resume todo, tan sólo fueron dos puntos de diferencia. En fin, este partido bien pudo tener en la entrada del Coliseum un letrero que dijera “No apto para cardíacos”.
El jugador más importante de los campeones, Joel Mackenzie, conduce el balón ante la marca de Octavio Matamoros.
El público capitalino vibró, se emocionó, suspiró, apoyó y hasta sacó del maletín de sentimientos la ansiedad.
Los dos fueron grandes. Nos dejaron postales norteamericanas con sus encestes. Los dos equipos se gastaron un gran duelo pero al final sólo uno pudo celebrar y ese fue Policía Nacional, demostrando que es el mandamás del baloncesto nacional.
Dato
Policía Nacional ganó la serie por 2-0. El primer encuentro disputado el jueves finalizó 101-97 y el segundo disputado el sábado, terminó 91-89.
El partido fue muy disputado, los equipos no se dieron tregua en ningún sector de la cancha.