Un grupo de niños de una fundación sampedrana vieron frustrados sus sueños de salir con los jugadores de Honduras y Estados Unidos al juego de la octava fecha de la hexagonal de la Concacaf.
'Sólo nos dijo el comisario que no podían entrar', dijo una de las maestras que buscaba mantener el ánimo en el grupo de 22 pequeños que desconocían todo lo que pasaba.
'Es un comisario mexicano de apellido Barriga', reveló un miembro de la Fenafuth, quien dijo no entender el por qué privar a los pequeños de entrar al césped del estadio Olímpico.
Pese al incidente los niños se plantaron frente a un televisor del lobby del Olímpico y con las banderas de ambos países entonaron el himno de Honduras.