San Pedro Sula, Honduras.

El entrenador de la Selección de Honduras, Diego Vázquez, hizo un repaso de lo que ha sido quedarse al mando de la Bicolor hasta la Copa Oro y habló de lo difícil que es en el país para los jóvenes, crecer en las Ligas Menores que están desorganizadas y con malos terrenos de juego.

“La Barbie”, sin tapujos como siempre le ha caracterizado, fue sincero al explicar que le ha tocado vivir en carne propia la experiencia de sus hijos, que no han tenido el crecimiento como lo debe tener un futbolista profesional. Y lo que vemos en la Sub-20 es porque la naturaleza es buena con Honduras.

El fútbol menor estaba desordenado desde antes de la pandemia; las ligas menores, y lo digo por mis hijos, y no existen las inferiores y los jugadores que salen de nuestro fútbol son por amor de la naturaleza y lo digo con todo respeto para la gente que trabaja allí, porque el fútbol de ligas menores no es inmediatez, es de cinco a 10 años... Lo que sí tenés seguro es que si seguimos como estamos, nos irá mal, hay que seguir mejorando”, contó a Radio Cadena Voces.

Diego agradeció que técnicos como Héctor Vargas y Pedro Troglio lo han arropado para que se quede al mando de la Bicolor, algo que le genera seguridad para buscar hacer un gran trabajo hasta la Copa Oro donde llega su contrato.

“Siempre el apoyo de los colegas es importante porque hay poco tiempo para elegir, siempre a los entrenadores que tuvo la Selección les dimos el apoyo, a Fabián, Bolillo, Pinto, Luis Suárez... les agradezco por ese apoyo porque al final el trabajo de la Selección cotiza a los jugadores y si se venden cotiza a los equipos; además si te vas a un equipo del exterior trasciendes. Esperamos que como dije, este es un grande de la región que había que despertarlo, despertó un poquito... tampoco porque ganamos a Canadá somos un BUM o porque perdimos contra Curazao somos un desastre, hay que tener realismo”, mencionó.

El argentino se refirió al mal estado de las canchas en Honduras, situación que ha quedado expuesta a nivel internacional en el Premundial Sub-20 de Concacaf, donde los estadios Morazán y Nacional de Tegucigalpa, son un desastre.

“Eso lo dije en la primer conferencia de prensa cuando empecé a ser técnico allá por 2014 y lo he seguido repitiendo. A medida que se vaya mejorando las canchas, iremos mejorando, sin una buena cancha es complicada para parar la pelota, tenés que hacer cuatro movimientos y en una buena cancha con un control basta; ese es un tema de las autoridades que lo tienen que hacer sí o sí, y después, seguir adaptándonos, vendiendo realismo. Vemos mucho que exitismo cuando se gana y muy negativo cuando se pierde, hay que ser equilibrado con lo que hay”.

Finalmente habló sobre la posibilidad de mover los partidos de la H a Tegucigalpa, pero es una situación que tiene que ver con el tema de los duelos.

A mí me encanta Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba, y si están las condiciones, pedimos jugar un partido en Tegucigalpa y estaba aprobado. Pero si la cancha de Tegus la arreglan, seguramente que es positivo para la gente de acá ver a la Bicolor. Hay que arreglar las canchas, lo venimos diciendo hace 10 años, no solo las canchas, mejorar las ligas menores, infraestructura, mejorar los torneos donde competir con orden”, indicó.