02/01/2026
12:52 PM

'Dejé mi nombre marcado en Marathón'

La vida de Pastor Martínez, un recio ex defensor de Marathón, ahora trascurre entre niños, a quienes les enseña lo que algún día él hizo en las canchas hondureñas y en el extranjero.

La vida de Pastor Martínez, un recio ex defensor de Marathón, ahora trascurre entre niños, a quienes les enseña lo que algún día él hizo en las canchas hondureñas y en el extranjero.

Martínez trabaja en la escuela bilingüe New Horizon y también dirige las reservas de su amado Monstruo Verde.

El espigado ex zaguero verdolaga habló con añoranza de sus hazañas en Marathón y del momento en que lloró cuando la Selección de Honduras quedó eliminada del Mundial Italia ‘90, en una eliminatoria ante Trinidad y Tobago.

Jugó también en el Motagua y fue campeón en 1991. Además participó en el Cobán de Guatemala y en el Atlético Marte de El Salvador.

¿Cómo fueron sus inicios en el fútbol?

Comencé jugando para las Reservas del Olimpia en Tela, en ese entonces eran dirigidas por un señor llamado Hernán, no recuerdo su apellido.

Después, en 1982 me trasladé a Tegucigalpa para jugar con el Broncos de la Universidad, el equipo con el cual debuté y en 1983 vine a San Pedro Sula a jugar con el Dandy, que era entrenado por Raúl Ortiz.

En 1984 me fui embarcado y no tuve actividad por un año completo; después de eso, en 1985 regresé a Honduras y me vinculé con el Marathón por una recomendación de “Palic” Castillo. Tengo el orgullo de decir que en todos los equipos que estuve siempre fui titular.

¿Por qué decidió irse embarcado?

Futbolísticamente no me fue muy bien ese año con el Dandy y descendimos a segunda división. Me decidí también debido a la situación económica y me ausenté del fútbol para buscar mejores ingresos.

¿Extrañó las canchas durante ese año?

En realidad sí las extrañé muchísimo. En el barco que anduve tenía muchos amigos y con ellos sólo de fútbol hablábamos, eso me provocaba mucha nostalgia. Mis compañeros me decían que no debía dejar de jugar y eso me motivó a regresar a las canchas.

Inició en clubes denominados pequeños, después se traslada a uno grande como Marathón, ¿cómo tomó esa transición?

Fue algo muy bueno porque cuando uno está en el fútbol siempre anhela jugar en los mejores equipos y gracias a Dios esa temporada de 1985 fuimos campeones.

Además del título ganado con Marathón, ¿qué gratos recuerdos le trae esa época?

Lo más lindo fue ser campeón, sin embargo, pasamos grandes momentos porque había mucho compañerismo y se vivía el fútbol con pasión. Los aficionados estaban contentos porque Marathón tenía un gran equipo.

¿Ser campeón el primer año que llegó dictaba la pauta para saber cómo sería su carrera?

Durante el primer año fue fundamental el trabajo del entrenador Gonzalo Zelaya y la unión de grupo. Todo lo que pasó cuando llegué me dijo que me quedaría por mucho tiempo en Marathón.

¿Quiénes eran sus mejores amigos en ese entonces?

Habían varios, entre ellos “Palic” Castillo, Arnold López, Amílcar Lanza, Jorge “Cuca” Bueso, Leonel Machado, “Tono” García, Erminio Villalobos y muchos otros que conformábamos un gran grupo.

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Verdolagas Pastor Martínez, izquierda, con Richardson Smith y Palic Castillo, siempre inseparables.

“Palic” Castillo cuenta que Chelato les llamaba los patrulleros.

Es cierto, jajaja... El profesor nos bautizó así porque después de que terminábamos el entrenamiento, casi todos los que vivíamos en la sede en el barrio Suyapa salíamos a caminar por el centro de la ciudad y cuando teníamos la oportunidad nos subíamos a los buses urbanos. Llegábamos a comer unas baleadas gigantes que costaban un lempira. Es lindo recordar eso.

Hablando futbolísticamente, ¿cuáles eran sus características dentro del campo?

Tenía muy buen juego aéreo debido a mi estatura y hacía buenas barridas, siempre que me vi obligado a utilizar ese recurso, salí bien librado y nunca lesioné a nadie de gravedad. Nunca fui malintencionado, el fútbol en ese tiempo era más recio, pero siempre buscaba el balón. Sólo recuerdo una vez que a Erick Fú le pregunté “¿por qué te suena así la rodilla?” Y me dijo “¿y la barrida que me diste?”, jajaja... Le contesté que yo no le he había hecho nada.

¿A qué delantero se le complicaba más marcarlo?

Sin duda a Juan Flores y Dolmo Flores. Era complicado, ya que si me tocaba jugar de lateral derecho marcaba a Dolmo y de lateral izquierdo, a Juan Flores.

Cuando lo hacía por el centro era a Denis Caballero y los Flores haciendo desastres por las bandas. Una vez que comencé mi carrera logré enfrentar delanteros de calidad como Matilde Selim Lacayo, “El Perro” González y Jimmy James Bailey, todos muy buenos.

¿Qué anécdota recuerda?

Recuerdo una vez que jugamos contra la Selección de México y me tocó marcar a Zague, porque estaba jugando de lateral derecho.

Él tenía una gran zancada y costaba marcarlo, cuando me reclamaba por las entradas que le hacía, le decía: “Busco la pelota” y me contestaba “pero me das en el tobillo”.

Cuéntenos de su paso por la Selección Nacional.

Pasé gratos momentos, al igual que muchos tristes. No haber clasificado a ningún Mundial fue algo que me dio mucha tristeza. Participé en dos eliminatorias mundialistas, en Italia ‘90 y Estados Unidos ‘94.

El partido ante Trinidad y Tobago que nos eliminó del Mundial de Italia fue muy triste. Recuerdo que el Estadio Nacional estaba abarrotado y después de que la gente nos apoyaba, se convirtió en un cementerio, eso me hizo llorar.

¿Cuándo recibió su primer convocatoria?

A los 22 años, para una Selección Olímpica en la que no participé debido a que estaba pasado unos cuantos meses. Después participé en una Selección de “Mon” Rodríguez en la cual no quise seguir porque tuve problemas con él.

Una vez, después de un partido en SPS nos tocó viajar a Juan Pablo Centeno, Erminio Villalobos y a mí a Tegucigalpa, ya en el aeropuerto nos mandó a decir con el utilero que no estábamos convocados, eso me molestó mucho y no regresé más.

En el mapa futbolístico de Marathón, ¿se considera entre los grandes?

Talvez no entre los grandes, pero con mucho orgullo puedo decir que dejé mi nombre marcado en Marathón, porque siempre fui titular y me entregue al mil por cien, incluso cuando fuimos campeones, yo era el capitán y tuve el honor de recibir la copa.

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En familia Pastor Martínez aparece en la foto con sus hijos Kimberly, Kevin y Pastor Jr, quien juega actualmente en Marathón.

¿Dónde estaría jugando usted en la actualidad?

Creo que estaría jugando en el extranjero, en México. Lamentablemente fue una de las cosas que no pude lograr en mi carrera, destacar en otro país, a pesar de que casi finalizando mi carrera jugué en El Salvador y Guatemala, Gisleno Medina fue el contratista que me colocó. La verdad, no tuve suerte.

Frases

“Vicente Suazo una vez me dijo: ‘Hey vos, qué te pasa, es que no mirás de noche’. Ése era el tipo de reclamos, pero nunca nos insultamos”.

“Las épocas cambian, no es que el fútbol de un tiempo sea mejor que el de otro, pero sí hay rachas buenas de determinados equipos”.

“Jugué durante tres meses en el Herediano de Costa Rica. Nunca pude consolidarme, ya que las lesiones no me lo permitieron”.

Sus números

Pastor Martínez anotó 10 goles en su carrera, el primero se lo marcó al Olimpia y el último, al Real España.

Goles con Marathón

Torneo 1985-86: 2 goles

Torneo 1987-88: 1 goles

Torneo 1989-90: 2 goles

Torneo 1990-91: 4 goles

Goles con Petrotela

Torneo 1992-93: 1 gol

Jugó 180 juegos y en total anotó 10 tantos