El entrenador del Olimpia, Juan Carlos Espinoza, tiene confianza de que sus jugadores conseguirán el pase a la final. “Si yo no creyera en esto ya me hubiera ido”, ha advertido.
Tras el final del primer derbi capitalino convertido en semifinal, donde Motagua ganó 1-0 a su archirrival Olimpia, ni siquiera quedó flotando en el ambiente la famosa frase del “no lo pudo rematar, lo dejó vivo”.
Por más que Juan Carlos Espinoza, el DT del campeón, se aferre a una última esperanza y arengue con el trillado “tengo confianza en mis jugadores”, en el mundo blanco pesa mucho la pobreza de actitud que se le ve a los blancos, él hasta hace unos años místico equipo copero y de buen fútbol, y muy pocos creen en la remontada.
“Siento que aún hay posibilidades, pero mañana tenemos que hacer cosas que dejamos de hacer el martes; hay que revertir, tengo confianza en mis jugadores y sigo pensando en la final”.
Confianza
“El Príncipe”, símbolo como futbolista de un Olimpia que jugaba a divertirse, que goleada y agradaba a su pueblo, agrega más salsa a su conjuro: “Por supuesto que es reversible este marcador, si no en este mismo momento me voy a mi casa”.
Jocimar, uno de los delanteros más resistidos por la afición, debido a su pasado azul y su inoperancia frente a las redes en el presente torneo (apenas hizo dos goles, contra Real Juventud), lo resume de la siguiente manera: “Es un partido de 180 minutos y Motagua supo aprovechar los primeros 90”, mientras que a Ramiro Bruschi ni le recuerden lo que pasó el sábado, “anímicamente hay que recuperarse y estar tranquilos para cumplir el objetivo, que es llegar a la gran final”.
Luego de aceptar que hubo algunas situaciones que no resultaron, el timonel del Más Popular defendió lo que todo mundo le critica: la inexplicable forma de juego, con un solo punta y ese punta siendo el pequeño Ramiro Bruschi.
“Si no hacíamos eso, dejar a Bruschi en punta y dejar que los volantes se le arrimaran, íbamos a tener problemas”.
A medio kilómetro se le ve mucho temor al entrenador del león que, ya en la gran final del torneo pasado ante Real España supo doblegar a su rival con un planteamiento ultradefensivo; el propio Bruschi acepta que “es un poco complicado luchar en punta solo, pero el técnico es el que arma el equipo, si juego solo o con Wilmer es decisión del cuerpo técnico”.
“Hay que buscar ganar”
Para Bruschi el lanzamiento desde los once metros les perjudicó en los planes que tenía para este compromiso.
“Ésta es una final y hay que ganar mañana para llegar a disputarla; ése es nuestro objetivo.
El sábado la diferencia fue el penal que nos cobraron, pero llegamos bastante y jugamos bien”.
Pero la confianza de lograr la clasificación en el equipo está vigente. El portero Donnis Escober confía en que se logrará la cantidad de goles con las que puedan avanzar a la lucha por el título. “Es accesible lograr mañana esa diferencia de dos goles mañana, tenemos que estar listos para jugar contra todo y ojalá mostremos la actitud que se vio cuando nos quedamos con diez jugadores”, apunta el “Pimpollo”
Rony Morales uno de los defensores con más experiencia en el cuadro, da un pequeño análisis de cómo conseguir la clasificación.
“Estos juegos se ganan aprovechando un error, nos han quedado dudas en la jugada del penal, pero no hay nada más que hacer, sólo trabajar y pensar en sacar un buen resultado mañana”, señala.
El partido de vuelta será mañana en el mismo estadio Nacional a partir de las 7.30 y los albos están obligados a ganar por dos o más goles para clasificar a la final, ya que en las vueltas regulares el Motagua quedó en la segunda posición lo cual le da la ventaja de que empatando la serie, pasan a la final.
Cifra
6 partidos tiene el Olimpia de no ganar. La última vez fue contra Real España por la decimotercera fecha de las vueltas regulares.
Además
En el partido contra Victoria los jugadores titulares no viajaron porque estaban preparando los dos partidos de la semifinal que ya pierden 1-0.