Fue un partido donde predominó la imprecisión y con alguna falta de técnica por ambos equipos, sin embargo los dos clubes tuvieron una buena aptitud y actitud.
El primer tiempo tanto Olimpia como Motagua entraron con mucha disposición y con ganas de llevarse los primeros tres puntos, después fueron bajando la guardia poco a poco con el transcurrir de los minutos.
En el segundo tiempo los dos cuadros tomaron precauciones y comenzaron a corregir los errores que estaban cometiendo en la parte defensiva mayormente y dejó de aparecer el fútbol generoso.
Olimpia tuvo más ocasiones en la parte complementaria, anularon en la mediacancha a Pedrinho y eso fue lo que le facilitó el encuentro a los merengues, ya que siempre encontraban mal parado al Motagua y parecía que sufría de inferioridad numérica.
Los delanteros olimpistas fueron más claros en el partido, hubo más ocasiones en el mano a mano con los porteros a favor de ellos.
El ataque del Olimpia superó más a la defensa del Motagua que los azules a los blancos, incluso en una jugada en la primera parte de Luciano Emilio pudo haber definido el encuentro.
Los blancos perdieron muchas oportunidades de gol que le pudieron haber dado una mejor ventaja de la que ya tienen porque con sinceridad están en una mejor postura que Motagua, quienes en el ataque fueron con menos claridad y profundidad aunque por algunos tramos en el partido le complicaron a su rival.
No fue un partido que tuvo muchas fallas, pero hay que tomar en cuenta que la cancha está en malas condiciones porque en muchas jugadas a ras de pasto se notaban las deficiencias del terreno, eso no ayudó al espectáculo, hubo mucha entrega de parte de ambos cuadros.
Este empate le favorece a Olimpia por las condiciones en las que llega. Motagua debió haber obtenido un resultado positivo con un buen margen de goles.
En San Pedro Sula jugarán con más presión, con mucha afición en contra, ya que Olimpia es mayoría en cualquier parte del país e incluyendo en gran parte en esa ciudad, en Tegucigalpa tienen igualdad en el aspecto del apoyo, las barras de ambos equipos se asemejan mucho.
Jairo Martínez no fue el mismo goleador con hambre que jugó contra el Hispano, en cambio ayer no apareció en el encuentro, pero en resumen los atacantes de Motagua no se vieron bien, les faltó altura para enfrentar el encuentro. El volante Jorge Claros se vio muy bien, realizó excelentes relevos e hizo un excelente juego, construyendo y destruyendo.
En el Olimpia Wilson Palacios siempre fue peligroso, como en todos los partidos, aunque a veces abusó un poco del juego individual.
Óscar Boniek García fue otra de las piezas importantes de los albos en el encuentro, llevó peligro, filtró balones y se incursionó muy bien en el ataque. Esos fueron los más destacados en el encuentro.
La tónica del juego fue una mantener el balón con un buen ritmo y eso provocó que el encuentro se tornara intenso, pero los jugadores no soportaron y es lógico, pues había mucho desgaste por el tipo de partido y vuelvo a repetir el estado de la cancha.
Los últimos 25 metros de cada equipo fueron muy restringidos, nadie daba un espacio. Los primeros 20 minutos fueron espectaculares especialmente de Motagua.
Se notó Olimpia estaba más entero y eso lo demostró en los restantes minutos del partido.
No se puede decir quien será el campeón, pero sin duda alguna, los blancos llevan ventaja aunque el esquema táctico utilizado por Ramón Maradiaga es muy peligroso.