El Atlante de México ganó ayer la Liga de Campeones de la Concacaf y se clasificó para disputar el Mundial de Clubes de la Fifa, a celebrarse en Abu Dhabi, tras empatar 0-0 con el también azteca Cruz Azul la noche del martes en el juego de vuelta de la final y ganar 2-0 en la ida.
Sin ejercer un claro dominio sobre su rival, el Cruz Azul generó las mejores jugadas durante la primera mitad y estuvo más cerca del gol, pero el arquero argentino Federico Vilar estuvo atinado en cada ocasión en que fue requerido y mantuvo el cero en la valla del Atlante.
El nivel del partido decayó aún más durante el lapso complementario. Cruz Azul fue incapaz de descontar la desventaja del juego de ida y los atlantistas se dedicaron a sobrellevar las acciones hasta el silbatazo final.
La Máquina celeste se plantó por primera vez en el área rival al minuto 13, al aprovechar un error en la salida de la defensa de los Potros azulgranas. Alejandro Vela enfiló al arco para enfrentar a Vilar que aguantó el disparo.
Fue hasta el 20 cuando el Atlante respondió con una jugada individual de Fernando Navarro, quien le pasó el balón entre las piernas a Gerardo Torrado para luego disparar al arco y exigir el manotazo del cancerbero Alfonso Blanco.
Dos minutos después, el argentino Gabriel Pereyra ensayó el disparo de media distancia. El esférico fue desviado por el paraguayo Carlos Bonet y Blanco atajó en el fondo.
Al 34, el guaraní Cristian Riveros volvió a inquietar a Vilar con un disparo a corta distancia y el envío terminó en tiro de esquina. Tras el cobro, Julio César Domínguez remató de cabeza y nuevamente el balón quedó en los guantes del guardameta de Atlante.
En el arranque del segundo tiempo, el paraguayo Pablo Zeballos vio adelantado a Vilar y tiró al arco desde el mediocampo, pero la pelota se fue encima del travesaño.
Después de varios minutos sin emociones, la pelota volvió a llegar a la cabaña del Cruz Azul luego de un discreto disparo del venezolano Giancarlo Maldonado que Blanco no tuvo problemas en contener.
Al 75, Christian Bermúdez escapó por el costado derecho y al llegar al área tiró al arco, pero el balón salió desviado de la portería cruzazulina.
El partido llegó a su fin sin más emociones y el Atlante se coronó como campeón de la Concacaf por segunda vez en su historia. La primera fue en 1983.