Las autoridades chilenas capturaron al exfutbolista colombiano Abel Stiven Carabalí, señalado de participar en un brutal crimen contra un amigo suyo en la Región Metropolitana de Santiago, Chile.
El caleño, de 30 años, fue detenido junto a otro ciudadano colombiano de 51 años por un asesinato ocurrido el pasado 12 de abril en un edificio ubicado en la comuna de Estación Central. Ese mismo día, el cuerpo sin vida de la víctima fue encontrado en la cuesta Zapata, en la comuna de Curacaví, a las afueras de Santiago.
Habitantes de la zona alertaron a las autoridades sobre un incendio en un sector rural de la cuesta Zapata, por lo que el Cuerpo de Bomberos acudió al lugar para atender la emergencia. Sin embargo, al llegar descubrieron el cadáver de un hombre parcialmente calcinado y decapitado, con una Biblia junto a su cabeza y un cargamento de cocaína cerca del cuerpo.
A partir de ese momento, las autoridades iniciaron una investigación que terminó apuntando a Abel Stiven Carabalí como el presunto autor material del crimen.
Las cámaras de seguridad del edificio captaron al exfutbolista arrastrando una maleta en la que, presuntamente, se encontraba el cuerpo de la víctima, también colombiana, con quien mantenía una amistad desde hacía ocho años.
Posteriormente, Carabalí habría tomado el ascensor hasta el parqueadero, donde lo esperaba otro colombiano a bordo de un taxi. Según la investigación, ambos colocaron el cuerpo en el maletero del vehículo y lo trasladaron hasta el sitio donde más tarde fue hallado.
ALLANAMIENTO
Con los avances de la investigación, la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), en coordinación con la Fiscalía Metropolitana, capturó este 25 de mayo al exfutbolista caleño durante un allanamiento en un apartamento.
Durante el operativo, las autoridades encontraron 19 kilos de droga, cuatro armas de distintos calibres, municiones y armas modificadas para aparentar fusiles de guerra. Este hallazgo reforzó la hipótesis de que el crimen estaría vinculado al narcotráfico. Además, los investigadores determinaron que la víctima fue torturada con armas cortopunzantes.
Abel Stiven Carabalí, quien en el pasado jugó para el Deportivo Cali, y el conductor del taxi fueron puestos a disposición de la justicia chilena y trasladados ante un tribunal para la audiencia de formalización de cargos. Las autoridades no descartan nuevas capturas relacionadas con este caso.