Luego de las eliminaciones de los Phoenix Suns y los Dallas Mavericks, esta última sorpresiva, todo parece indicar que la final de la NBA será entre San Antonio Spurs (Oeste) y Detroit Pistons (Este), dos equipos que lucen cómodos en sus respectivas finales de Conferencias.
Tras dos triunfos, los Spurs viajarán ahora a Utah para encarar el sábado el tercer juego contra los Jazz, en tanto los Pistons vuelven a medirse a los Cavaliers de Cleveland. San Antonio volvió a verse inmenso en el tabloncillo y con otra lección de baloncesto sometió a los sorprendentes Jazz, al vencerlos 105-96, para poner el tope -al mejor de siete juegos- 2-0 a su favor. En el primer partido, las 'Espuelas' también salieron por la puerta ancha 108-100, y aunque en ambos casos el marcador no ha reflejado un accionar arrollador, en ningún momento los Spurs han visto comprometida la victoria.
Por su parte, los Pistons han encontrado mucho más resistencia en el Este en sus oponentes, a los que vencieron en el primer desafío en forma por demás reñida 79-76. Los chicos de la 'Ciudad Automotriz' tienen un palmarés mucho más rico que los Cavs, pues llevan cinco temporadas consecutivas visitando los playoffs, mientras que los de Cleveland avanzaron a la final del circuito por primera vez desde 1992.
El equipo de Detroit, uno de los mejores conjuntos defensivos de la Liga, luce más compacto con Richard Hamilton, Chauncey Billups y Tayshaun Prince, además de su alero fuerte Rasheed Wallace.
Las estrellas
Las puntas de lanzas de Los Spurs han sido Tim Duncan y el siempre efectivo Tony Parker, junto con el propio Finley, destinados por la dirección del equipo para recibir el balón en momentos cruciales del juego.