¿Piel seca o deshidratada? no son lo mismo

El cuidado de la piel no debe ser un hábito exclusivo de las mujeres, sino también de los hombres

Diferencias y prevención

SAN PEDRO SULA. La piel seca y la deshidratada no son lo mismo. En ocasiones, la piel puede estar deshidratada, pero eso solo es un “estado” de la piel y no quiere decir que esté seca.

La piel deshidratada puede ser provocada por diversos factores en momentos específicos de su vida, como el clima, hábitos alimenticios, desequilibrio hormonal, uso de cremas o cosméticos inadecuados, entre otros.

Otro factor a tomar en cuenta son los diferentes tipos de piel que existen, hay piel seca, normal, grasa o mixta, y por ejemplo, cualquiera de estas puede estar deshidratada, en otras palabras, es por la falta de agua.

“El agua es un componente esencial para el funcionamiento de la piel. Representa un 30% de su peso y forma el llamado factor de humectación natural. Cuando se reduce la cantidad de este factor se pierde la función de barrera de la piel, haciendo que esta se vuelva porosa y se aumente la pérdida de agua transepidérmica, finalmente conllevando a una deshidratación.

Una piel seca no tiene brillo, es áspera, opaca, con una coloración más ceniza y con formación de escamas desvitalizadas, incluso da prurito”, señala la dermatóloga y dermatopatóloga Diana Clarissa Peralta, de la Clínica Derma de SPS.

Detonantes. Las causas que provocan que la piel se reseque son cuando se realizan prácticas perjudiciales, las cuales a veces se hacen sin tener el conocimiento pleno de lo que pueden provocar.

Según la experta, “algunas de las causas más frecuentes son: cuando realizamos prácticas inadecuadas como baños prolongados, agua muy caliente, uso de jabones inapropiados, uso de pastes ásperos, cuando no nos aplicamos cremas humectantes corporales, nos exponemos de forma desprotegida al sol o no hay una suficiente ingesta de líquidos, la piel se deshidrata”.

Vulnerables. El verano es una estación de mucho turismo, se visitan playas, balnearios, ríos o pueblos, la exposición al sol aumenta. Peralta afirma que las personas más afectadas son las que padecen de acné, melasma (manchas), rosácea, dermatitis por contacto, seborreica o enfermedades del tejido conectivo y otras dermatosis fotosensibles. Vale aclarar que tanto hombres como mujeres pueden ser afectados de igual manera, “los pacientes más afectados son los de fototipo bajo; es decir, los de tez, ojos y cabello más claro”, advierte la especialista.

Ante todo esto, es importante tomar medidas preventivas y solucionadoras para tratar con la piel seca o deshidratada, y la dermatóloga da unas recomendaciones que ayudarán a lidiar de una forma efectiva en la lucha por una piel radiante en esta época veraniega.

1. No sobreexponerse. Evitar actividades en horario de 10:00 am a 3:00 pm. Es el horario más crítico de radiación. Si se tiene que exponer, recuerde poner en práctica los siguientes consejos.

2. Protectores. Usar un protector solar con factor 50+ para todas las zonas corporales expuestas: cara, orejas, cuello, espalda, brazos y piernas. También considere aplicar cada 4 horas. Si está en agua, usar uno que sea resistente a la misma. Estos se aplican cada 40 a 80 minutos.

3. Accesorios. Usar sombreros, lentes de sol y labiales con factor de protección solar (SPF). Estos elementos ayudan a reducir el impacto de los rayos ultravioleta, son opciones accesibles que cuidan nuestra piel.

4. Hidratación. Tomar mínimo dos litros de agua al día. Esto ayuda a mantener la piel hidratada, por ende, la mantiene con más brillo y humectación.

5. Hidratar la piel. Aplicar crema humectante varias veces al día, especialmente cuando la piel se siente seca y también cuando sale de la ducha y la piel sigue húmeda. Para encontrar la crema adecuada, la mejor opción es consultar a un médico.

Todas las personas deben cuidarse la piel, no con fines estéticos primeramente, sino por salud, “creo que han sido las mismas personas que alimentan esta conducta de no cuidarse como sinónimo de masculinidad y practicidad.

Sabemos que el cuidado de la piel no tiene nada que ver con la masculinidad de un hombre, al contrario, refleja salud y bienestar.

Por fortuna ha sido un paradigma cultural que con el paso de los años se ha ido rompiendo”, finaliza Peralta.