Dile adiós a las arrugas con hilos tensores

El paso del tiempo es inevitable y a partir de los 25 años se manifiestan las primeras arrugas frontales y pliegues nasales, sobre todo en las mujeres

San Pedro Sula. Los hilos tensores son una técnica de la medicina estética que consiste en la inserción de hilos de red por parte de un especialista, para que sirvan como soporte de los tejidos, generando así un efecto reafirmante instantáneo y estimulando la producción natural de colágeno.

Los hilos tensores se han convertido en uno de los procedimientos estéticos más solicitados gracias a su gran efectividad y facilidad de aplicación. “Los hilos tensores están recomendados especialmente para corregir la flacidez facial como la elevación de mejillas, recuperación del óvalo facial, mejora de surcos nasogenianos, arrugas del contorno de ojos, código de barras, elevación de cejas y perfil mandibular”, explica la médico cirujano Candy Luque.

Tratamiento. La aplicación de estos hilos se realiza en un promedio de tiempo de 30 a 60 minutos, sin embargo, previo a ello, el especialista hace un diseño facial al paciente que consiste en marcar los puntos precisos donde va colocar cada hilo tensor; la cantidad de hilos será determinada por la edad y el nivel de flacidez facial que presente el paciente.

La doctora Luque también aseguró que hace muchos años ya se utilizaban hilos para tensar la piel, pero han ido evolucionando, ya que los hilos tensores faciales modernos están hechos de un material reabsorbible y biocompatible, ya que es un tipo de sutura que se utiliza desde hace años y tiene la función de estimular colágeno nuevo. La ventaja de estos hilos es que además de la estimulación del colágeno nos permiten tensar y recolocar los tejidos faciales.

Tendencia. Los hilos tensores se han vuelto una tendencia estética en la actualidad porque no todas las personas con problemas de flacidez facial están dispuestas a someterse al bisturí para mejorar su apariencia, por tanto, los hilos tensores representan una solución mucho más asequible para ellos.

La duración de los hilos tensores oscila de 12 a 18 meses dependiendo del paciente, una vez se haga el implante de los hilos, se generará un cambio inmediato que puede ir mejorando en las próximas semanas.

Origen. Los hilos tensores tuvieron inicialmente una función de sutura cardíaca lo que ha constatado su seguridad a lo largo de los años, además, no producen rechazo ni alergias, ya que son antimicrobianos y bioabsorbibles. El material del hilo es la polidioxanona, que se reabsorbe en la piel a los seis meses.

Las molestias del tratamiento serán mínimas o nulas, por lo que podrás retomar tu vida sin ningún tipo de riesgo.

Contraindicado. Este procedimiento no es recomendable para personas con infecciones, que presentan alteración en la coagulación de la sangre o que estén bajo tratamiento con medicamentos como la aspirina, anticoagulantes o antiinflamatorios, pues uno de los pequeños riesgos que existen para ellos es la aparición de pequeños hematomas por la incisión de las agujas que contienen los hilos tensores.

Cabe aclarar que los resultados no son los mismos que los de una cirugía plástica: “No es igual, los hilos son indicados para la personas que tienen una flacidez de leve a moderada, la cirugía plástica es para quienes presenten aún mayor flacidez; ambos tratamientos inclusive puede complementarse”.

Datos importantes:

1. Los hilos tensores rejuvenecen desde adentro hacia afuera, estimulando la creación de colágeno y la elastina de la piel que rodea cada hilo.

2. No es cierto que no sea recomendable para mayores de 40 años, ni que las pacientes no puedan maquillarse. También es falso que produzcan inexpresividad facial, ya que la gesticulación facial será la misma de siempre.

3. Se puede combinar con otros tratamientos y cuidados cosméticos.