Cómo hablarle a los niños sobre la guerra entre Rusia y Ucrania

Aprende a identificar los signos de intranquilidad para poder hablar de sus dudas y temores, en especial si tus hijos tienen entre 4 y 10 años

clave. escucharlos es tan importante como hablar con ellos

Mientras las noticias e imágenes del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania recorren el mundo, los menores de edad pueden ser susceptibles de compartir la misma preocupación que sus padres y hasta más. Lo ideal es conversar con ellos, por lo que van algunas sugerencias para recobrar la calma.

Identifica la zozobra. De acuerdo con especialistas, entre los 9 y los 10 años los menores ya son capaces de preocuparse de la misma forma que sus padres. Antes de los 6 años, conceptos como “nación” y “guerra” todavía pueden ser difíciles de comprender, pero la idea de la “muerte” llega a estar presente ya, en ocasiones por la pérdida de algún familiar de edad avanzada o incluso de una mascota.

“(Los niños) de 4 años están empezando a entender sobre la muerte, incluso pueden llegar a preocuparse por ella durante un corto período. Su mayor preocupación es que algo pueda sucederles a sus padres, la peor cosa que un pequeño de 4 años pueda imaginar”, afirma Kathleen McCartney, profesora en la Escuela de Graduados de Educación de Harvard.

Así, en lugar de negarlo o minimizarlo, aprende a identificar los signos de intranquilidad para poder acercarse y hablar al respecto. Algunos pueden ser alteraciones a la hora de dormir, como pesadillas, dificultad para conciliar el sueño y despertar antes de lo normal, aunque también es posible que los pequeños afectados presenten pérdida de apetito, llanto repentino y apego anormal.

Aun cuando niñas y niños no muestren ninguno de los indicadores mencionados, especialistas sugieren hablar con ellos, preguntándoles algo tan sencillo como “¿Qué opinas de la guerra?”. Esto podrá facilitar que los menores compartan sus sentimientos con sus padres.

Qué SÍ decir. De acuerdo con expertos, lo ideal es no evadir el tema: si el niño pregunta es porque tiene la duda y es importante que conversen para que el menor se siente seguro.

Eso sí: limítate a responder sus dudas antes de explicar cosas extras. No le entregues información de más, esto puede abrumarles o generarles más dudas que tal vez no sepamos explicar.

¿Cómo hablar de la guerra con ellos? Diles que tú estás ahí para cuidar de él o ella. Explícale que las guerras terminan y que tú haces tu mayor esfuerzo para cuidarlos.

También, conversen para que reconozca sus emociones frente a este tema y deja el espacio abierto para volverlo a conversar cuando él o ella lo necesiten. Algunos no querrán hablar y pueden incluso alejar a los adultos en cuanto estos intenten acercarse preguntándoles por sus sentimientos, pero es importante que padres y madres les hagan saber que están disponibles y abiertos para ellos. Escuchar es tan importante como hablar.

Que NO decir. Algo que definitivamente no es de ayuda es hablar en pleno desayuno, comida o cena sobre ataques terroristas, civiles asesinados o gente muriendo en el campo de batalla. Todo lo anterior podría ser motivo de una mayor ansiedad en los pequeños.

Vigila las imágenes que vean en los noticieros o en internet, ya que pueden ser inquietantes. Y, sobre todo, no olvidarse de las propias emociones: madres y padres tienen que estar atentos a sus propios signos de ansiedad, pues niñas y niños suelen detectar cuando papá o mamá no están tranquilos, y eso puede a su vez inquietarlos a ellos.

Ofrezcan seguridad. Además de responder con la verdad y de la manera más simple posible, los papás deben tratar a los infantes como personas con sentimientos reales. Presta atención y sé sensible, sobre todo recuerda que los menores están buscando entender la incierta situación en boca de todos y sentirse seguros ante lo que se puede apreciar como una amenaza.