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Evite el síndrome de la clase turista

  • 21 julio 2016 / 03:07 AM /

Un padecimiento precipitado por las condiciones de la cabina del avión

Redacción.

Hágale un favor a su cuerpo y muévase durante el vuelo, especialmente si se trata de un viaje de más de cuatro horas. Mover los músculos estimula el flujo sanguíneo y es la mejor forma de prevenir una trombosis venosa profunda, es decir, la formación de trombos o coágulos de sangre que, en casos muy aislados, pueden causar una embolia pulmonar y hasta un paro cardiaco.

Este padecimiento, precipitado por las condiciones de la cabina del avión, también se conoce como síndrome de la clase turista, explica Jorge Baruch Díaz, médico responsable de la Clínica Preventiva del Viajero de la UNAM (CAPV).

Para que se presente son necesarios varios factores, por ejemplo, que el pasajero pierda líquidos (el aire frío y seco de la cabina, al igual que beber café o alcohol, promueven la deshidratación), o que pase varias horas sentado y con las piernas cruzadas.

Esta posición contribuye a un bloqueo de las venas por las cuales viaja la sangre que regresa al corazón y estimula la formación de trombos.

Las personas más propensas a padecer el síndrome de la clase turista, son aquellos que fuman, tienen más de 70 años de edad, padecen una enfermedad crono-degenerativa (diabetes, cáncer o asma, por ejemplo); han sido operadas recientemente; tienen várices, problemas de colesterol y triglicéridos, o toman anticonceptivos orales, añade el especialista.

La obesidad y el medir menos de 1.65 centímetros o más de 1.85 centímetros, también se consideran factores de riesgo.

Que todo fluya
De acuerdo con la CAPV, la tasa de incidencia del síndrome de la clase turista suele ser baja: se estima que ocurren 215 eventos por un millón de pasajeros. Aquí algunas recomendaciones para prevenirlo:
- Reserva un asiento más amplio, con mayor espacio para las piernas, de modo que puedas moverlas más.
- Prefiere asientos junto al pasillo.
- Evita ropa ajustada (no medias, ni calcetines altos).
- Bebe líquidos abundantemente, antes, durante y después de vuelo. Al menos un vaso de agua cada dos horas.
- Disminuye al mínimo el consumo de bebidas alcohólicas, café y sedantes.
- Camina por la cabina al menos cada 4 horas y evita cruzar al piernas al sentarte.
- En pacientes con alto riesgo, se recomiendan medias de compresión elástica gradual.

¡Movidito!
Pon en práctica esta minirutina de ejercicios en tu asiento. Haz cada uno de los puntos en series de 10 repeticiones.
1. Separa y junta los dedos de los pies; después hazlos hacia adelante y hacia atrás.
2. Gira los tobillos en dirección de las manecillas del reloj y luego en contra.
3. Levanta el talón y apoya los los dedos en el piso, después levanta los dedos y apoya el talón.
4. Desliza las manos desde los talones hacia las pantorrillas; haz una presión leve y un masaje suave.
5. Levanta las piernas juntas y dirige los dedos hacia adelante y hacia atrás.
6. Con los pies en el suelo, inclina tu cuerpo hacia adelante y toca con tus manos los talones, permanece así unos segundos así y luego incorpórate.