Los escenarios de Santo Domingo, República Dominicana conquistaron a navegantes españoles, hace más de 500 años. La ciudad más antigua del Nuevo Mundo sigue seduciendo a los viajeros. Maribel Villalona, coordinadora general del Programa de Fomento al Turismo Ciudad Colonial, presume las otras riquezas de Santo Domingo.
Vida nocturna
Santo Domingo tiene fama entre los noctámbulos. Con una población mayormente joven y muchos turistas en busca de
diversión, la fiesta comienza desde que el sol se oculta hasta altas horas de la madrugada.
Plaza España, Parque Colón y la zona del Malecón son las zonas que sobresalen por sus discotecas, centros nocturnos, bares y cafeterías.
Ron y tabaco
Estos dos productos conforman el orgullo nacional; los locales aseguran que un buen puro siempre debe ser maridado con ron. El ron y el tabaco gozan de tan buena fama que el país se ha convertido en uno de los principales exportadores a nivel internacional.
Música
Los dominicanos aman la música y el baile. Así que es un pecado estar en este país y no sacar los mejores pasos a ritmo de merengue o bachata, aquellos con dos pies izquierdos, simplemente pueden escuchar jazz.
Monumentos
El Centro Histórico se debe caminar. Hay que hacer paradas obligadas en el Alcázar de Colón, un museo que cuenta con
piezas de la época del Virreinato; la Catedral Primada de América, construcción de estilo gótico que data de principios del siglo 16, y el Reloj de Sol, que fuera elaborado en 1753 por el entonces gobernador Francisco de Rubio y Peñaranda, y que hasta la fecha funciona.
Gastronomía
El platillo insignia se llama “bandera dominicana”. Sus ingredientes son sencillos: arroz, frijoles y carne de res. La combinación resulta deliciosa y cualquier lugareño le recomendará probarlo.