Pocos colores provocan sentimientos tan controvertidos como el negro.
Todavía algunas personas recelan la posibilidad de usarlo como una alternativa decorativa en su hogar.
Para hacer desaparecer estos reparos, hemos preparado algunas técnicas claves para saber cómo y cuándo usarlo.
El negro es, sin duda, uno de los colores con mayores y más potentes connotaciones psicológicas.
“Tradicionalmente, se le ha asociado con ideas negativas como la muerte o mala suerte.
Empleado en su justa medida, resulta sinónimo de distinción”, explica la decoradora de interiores, Karen Luna.
Unir cojines y muebles da un nuevo aspecto.
Un empleo correcto dará impresión de elegancia, modernidad y pureza.
Además, centrará en él todas las miradas debido a su fuerte impacto visual.
“Puede valerse de su carácter neutro para hacerlo combinar con otros tonos más vivos en gran cantidad de ambientes y espacios”, agrega.
En este sentido, la pareja formada por el blanco y el negro cumplirá sus expectativas.
De la cocina al salón
Se debe recordar que es una tonalidad que no refleja luz, por lo cual hace aumentar la temperatura. Debe tener cuidado si quiere usarlo en la cocina.
Baños
En los baños, monopolizados históricamente por el blanco, el verde y el azul, poco a poco está empezando a aparecer con mayor frecuencia. La actual adopción del feng shui en muchas casas propicia su implantación porque, según esta creencia oriental, el negro representa el agua.