Saber manejar los sentimientos tiene un efecto real en como se desempeña en el trabajo.
Un estudio de 2011 en Reino Unido arrojó que la preocupación debido a los altibajos económicos por los que pasa Europa impulsó a los empleados a instalarse en un modo de supervivencia que los hizo proteger a toda costa su trabajo, haciéndolos poco susceptibles al cambio, debilitando su respuesta al estrés e incapaces de distinguir oportunidades de negocios.
El informe, reportado por The Guardian, apunta que tener un pobre manejo de las emociones en tiempos de alto estrés hace que las personas tiendan a desestimar el trabajo de sus compañeros impulsando conductas como el mobbing.
Conozca algunos consejos para equilibrar la inteligencia emocional en el ámbito laboral.
Conozca cuáles son sus emociones típicas y cómo responde a diferentes clases de situaciones emocionales.
Sea honesto consigo mismo para saber cuáles emociones son las que más afectan su desempeño laboral como envidias profesionales, reacciones al estrés, inseguridades y trate de tomar responsabilidad por sus actos.
Muchas veces le pone silencio a las cosas que no quiere o no le interesa escuchar, como un problema con un compañero, y las conversaciones se quedan como ruido de fondo.
Una persona con alta inteligencia emocional sabe enfocar su atención a lo que los demás de verdad están diciendo, aunque no sea algo que le agrade o interese particularmente.
Le sorprendería lo que se puede aprender cuando guarda silencio y presta atención.