Quemando llantas y apedreando a quienes se les atravesaran, un grupo de revoltosos sembró anoche el terror y la anarquía en la transitada 7 calle del barrio Medina.
El bochornoso incidente ocurrió a las 8 de la noche, amparándose en el pretexto de que ingresen de nuevo los buses interurbanos al centro.
Según algunos testigos que no participaron en la revuelta, todo comenzó por la supuesta pelea entre agentes de la policía municipal y un conductor que cubre el corredor Potrerillos - San Pedro Sula.
Éste se dispuso a abordar pasajeros en lo que fue la terminal que ocupaban y fue requerido por los agentes, quienes le señalaron la prohibición de estas unidades a ingresar al centro de la ciudad o al denominado Distrito Central de Negocios.
Contaminación
La turba, compuesta por menos 20 personas, se encargó de paralizar el tráfico por esa zona de la ciudad. La policía motorizada, al inicio del desorden, intentó contrarrestar a los protestantes, pero los agentes fueron apedreados.
Un taxista que se atrevió a enfrentar a los enardecidos protestantes también fue víctima de las pedradas. Los dueños hoteles y negocios de comida mostraron su descontento por la contaminación creada a causa del humo tóxico provocado por la quema de llantas.
Queja
Algunos de los usuarios de la ruta a Potrerillos explicaron que era injusto que estuvieran pagando doble pasaje hasta la Central Metropolitana de Buses.
Solicitaron permiso a las autoridades para que las unidades lleguen al centro al menos por las noches, cuando ya está cerrada la terminal.
Aunque nadie confirmó, se dijo que muchos de los que protagonizaron el desorden en el centro llegaron en un bus proveniente de Potrerillos para realizar la protesta.
A ellos se les sumaron algunos vagabundos y vecinos de la zona.
Dato
Hasta el cierre, la Policía Preventiva no determinó las acciones a seguir en contra de los protagonistas del desorden en el centro.